Es líder de Los Rugrats

EU imputa a lugarteniente clave del CDS

Carlos Páez es acusado de narcoterrorismo y tráfico de cantidades masivas de fentanilo y metanfetamina; la OFAC lo designó narcotraficante relevante en septiembre de 2025

Ficha de búsqueda de Carlos Páez Pereda emitida por el FBI, ayer.
Ficha de búsqueda de Carlos Páez Pereda emitida por el FBI, ayer. Foto: Especial

La Fiscalía federal del Distrito Sur de California presentó cargos contra Carlos Páez Pereda, alias Carlitos Rugrats, por los delitos de narcoterrorismo, apoyo material al terrorismo y delitos de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Páez Pereda, de 30 años, es originario de Laguna Colorada, Sinaloa, y aparece en la acusación como presunto lugarteniente de alto rango del Cártel de Sinaloa (CDS) y líder de la célula criminal Los Rugrats, grupo descrito por autoridades estadounidenses como un brazo violento de esa organización.

  • El Dato: El 27 de marzo de 2026, un tribunal de California emitió una orden de arresto federal contra Páez Pereda por conspiración internacional para distribuir e importar sustancias.

De acuerdo con documentos judiciales, Páez Pereda habría encabezado una red de producción y distribución de metanfetamina, fentanilo y cocaína para la facción de Ismael El Mayo Zambada. La fiscalía sostiene que esa estructura trasladó drogas desde Sinaloa hacia Tijuana, otros municipios cercanos y, después, al sur de California.

Adam Gordon, fiscal federal del Distrito Sur de California, usó el alias de Páez Pereda para marcar distancia entre el apodo Carlitos Rugrats y la gravedad de los cargos: “No se puede capturar a un personaje de dibujos animados, pero a un narcoterrorista, sí”.

Según el expediente, el acusado habría importado a Estados Unidos decenas de miles de kilogramos de droga durante la última década y lavado cientos de millones de dólares por ganancias ilícitas. La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) lo designó como narcotraficante relevante en septiembre de 2025.

Además de la ruta de narcóticos, la acusación atribuye a Carlos Páez el liderazgo en asesinatos, secuestros, hombres armados y sicarios para proteger operaciones del cártel en Sinaloa y Tijuana. El documento lo vincula con apoyo a la facción de Los Mayos en el conflicto contra Los Chapitos, con el envío de armas, combatientes, logística y dinero.

El Buró Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) señaló que el caso forma parte de sus esfuerzos en el combate a los grupos más violentos del Cártel de Sinaloa.

“Los Rugrats han alimentado una violencia brutal en México que llega a Estados Unidos junto con un flujo implacable de drogas mortales hacia nuestras comunidades”, dijo Mark Remily, agente especial a cargo de esta dependencia en San Diego, California.

Para la Administración para el Control de Drogas (DEA, por siglas en inglés) la acusación describe una organización sustentada en violencia e intimidación.

“Durante años, Pereda presuntamente alimentó la crisis de drogas al traficar sustancias mortales hacia Estados Unidos, mientras usaba violencia, intimidación y miedo para proteger su empresa criminal”, afirmó James Nunnallee, agente especial de esta dependencia.

Respecto a las penas, el cargo de narcoterrorismo contempla cadena perpetua como sanción máxima, con una pena mínima obligatoria de 20 años de prisión y multa de 20 millones de dólares. El apoyo material al terrorismo prevé hasta 20 años de cárcel y multa de 250 mil dólares.

La acusación incluye los cargos por empresa criminal continua, acuerdo internacional para distribuir sustancias controladas, importación de droga, distribución de narcóticos y lavado de dinero. Varias de estas imputaciones prevén cadena perpetua, penas mínimas de 10 o 20 años y multas de hasta 10 millones de dólares.


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