Sinaloa mantuvo activo el negocio del fentanilo pese a la guerra interna del cártel que domina la entidad, la ofensiva federal y la presión de Estados Unidos para frenar el tráfico de esa droga, señaló la firma International Crisis Group.
El informe “La guerra de los herederos en Sinaloa: combatir el crimen en México bajo presión de EU”, sostuvo que el estado es punto clave para la producción y el envío de este opioide hacia el norte, aunque las autoridades mexicanas desplegaron tropas, decomisaron toneladas de droga y destruyeron laboratorios.
- El Dato: Desde que los enfrentamientos entre facciones comenzaron en septiembre de 2024 hasta mayo de este año, en Sinaloa se han registrado dos mil 829 homicidios dolosos.
La organización Crisis Group indicó que más de 50 por ciento del fentanilo incautado por el Gobierno mexicano, entre 2021 y 2024, provenía de laboratorios en Sinaloa. Además, México desplegó dos mil 100 soldados en el estado para destruir centros de producción de esa sustancia, sin que eso afectara realmente al mercado ilegal.

MC va por más causales de violencia
También documentó que las autoridades decomisaron más de 68 toneladas de drogas en Sinaloa, entre cocaína, marihuana y metanfetaminas, así como más de una tonelada de fentanilo en polvo y casi 5.5 millones de pastillas de esa sustancia. Asimismo, detuvieron a más de dos mil 390 presuntos integrantes del crimen organizado en la entidad.
Pese a esos resultados, el informe planteó que la producción y el tráfico de drogas continuaron como fuentes de ganancias para las organizaciones criminales. Consumidores de fentanilo en Tijuana señalaron a Crisis Group que el precio no cambió después de la ruptura del Cártel de Sinaloa. Una dosis pequeña, de acuerdo con esos testimonios, se vende en 50 pesos, menos de tres dólares.

Funcionarios estadounidenses, consultados por la organización, afirmaron que el conflicto interno no modificó la disponibilidad ni los precios del fentanilo en las principales ciudades de Estados Unidos. También consideraron que la mayor parte de la producción mexicana de esa droga todavía proviene de Sinaloa.
El documento agregó que la estabilidad del mercado puede relacionarse con el ascenso de otros grupos en el estado, entre ellos la organización encabezada por Fausto Isidro Meza Flores, El Chapo Isidro, así como con el aumento de producción de este opioide en otras regiones o con nuevas formas de contrabando. “La droga va a estar siempre, sea cual sea el cártel detrás”, decalró a Crisis Group un activista de reducción de daños en Tijuana.
La presión de Washington también atravesó el informe. La organización señaló que la administración de Donald Trump amplió sus exigencias contra México para incluir la contención del flujo de drogas, en particular fentanilo, y que Sinaloa quedó ligado a la relación bilateral por su papel en la producción y el tráfico de esta sustancia.
Un funcionario estadounidense describió a Crisis Group la estrategia de Washington como una “campaña de máxima presión” sobre México, con la “destrucción total de los cárteles” como objetivo. El documento también citó amenazas de intervención militar, aranceles y acciones judiciales contra políticos sinaloenses.
Ante ese escenario, la respuesta mexicana incluyó concesiones a Estados Unidos. El informe indicó que el Gobierno de Claudia Sheinbaum movilizó soldados a ciudades fronterizas, ordenó la transferencia de 92 narcotraficantes imputados o condenados a custodia estadounidense y fortaleció el intercambio de inteligencia para combatir drogas, precursores químicos, armas de fuego y combustible.
COSTO MUY ALTO. Los datos oficiales citados por la organaización Crisis Group registraron dos mil 600 víctimas de homicidio doloso, entre septiembre de 2024 y marzo de 2026.
El informe advirtió que la cifra podría quedar por debajo del registro real, debido a que reportes locales de prensa contabilizaron cerca de 420 asesinatos adicionales durante el mismo periodo.
A la par, las desapariciones aumentaron en el estado. Fuentes oficiales reportaron alrededor de mil 700 casos, entre ellos 134 mujeres, mientras que medios locales documentaron más de tres mil 800 denuncias en el año y medio posterior al secuestro de El Mayo.
Además, Crisis Group sostuvo que el despliegue federal logró disminuir bloqueos carreteros y choques públicos en Culiacán, pero la violencia creció en zonas rurales. Señaló que los asesinatos y las desapariciones continuaron a un “ritmo alarmante”, incluso contra personas ajenas a las facciones en pugna.
Durante la respuesta oficial, el Gobierno federal movilizó tropas de forma gradual. El documento indicó que, después del secuestro de El Mayo Zambada, las autoridades enviaron tres mil 900 soldados; para junio de 2025 el despliegue llegó a 14 mil efectivos, bajó a unos seis mil en diciembre y alcanzó cerca de 15 mil oficiales en abril de 2026.
La estrategia federal concentró aproximadamente 80 por ciento de las fuerzas federales en Culiacán. El Gobierno dividió la ciudad en siete zonas de patrullaje, asignó sectores a distintas corporaciones y colocó como prioridad la captura de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar e Ismael Zambada Sicairos.
La organización concluyó que Sinaloa muestra los alcances y límites de una estrategia basada en despliegue militar, capturas y decomisos. Para la organización, la reducción de los enfrentamientos visibles no equivale al desmantelamiento de las redes criminales, que sostienen la violencia y el negocio del fentanilo.
Aseguran una t de droga en Michoacán
| Por Elizabeth Hernández |
Autoridades federales hallaron mil 187 kilogramos de sustancia similar a la cocaína dentro de un buque mercante en el recinto portuario de Lázaro Cárdenas, Michoacán. El cargamento estaba distribuido en 20 bultos camuflados en la carga, de acuerdo con el reporte oficial.
El cálculo oficial estima que esa cantidad equivale a “más de dos millones de dosis”, según el comunicado conjunto, y coloca el valor de la presunta droga por arriba de 259 millones de pesos.
La operación comenzó tras diligencias ministeriales y un análisis de riesgo en la terminal marítima. Personal de la Marina (Semar) revisó contenedores de la embarcación con apoyo de binomios caninos especializados en detección de narcóticos.
El hallazgo en Lázaro Cárdenas se suma a una cadena de decomisos de gran volumen reportados durante la actual administración federal. Desde el 1 de octubre de 2024, la Semar y el Gabinete de Seguridad han informado al menos una veintena de aseguramientos de una tonelada o más de presunta cocaína, la mayoría en rutas marítimas del Pacífico mexicano.
Los precedentes más altos ocurrieron al inicio del actual gobierno. El 7 de octubre de 2024, la Marina reportó 3.2 toneladas frente a las costas de Colima, y el 18 de ese mismo mes informó el aseguramiento de 8.3 toneladas en el Pacífico mexicano, con 23 personas detenidas.
En enero de 2025, otro operativo en Baja California Sur dejó dos mil 190 kilos de cocaína incautadas, tres embarcaciones y nueve detenidos.
En la operación también participaron la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Unidad Naval de Protección Portuaria (UNAPROP) y la Aduana Marítima de Lázaro Cárdenas.
Tras el hallazgo, las autoridades entregaron los bultos al Ministerio Público correspondiente. Además, no reportaron personas detenidas por este aseguramiento e indicaron que la FGR integrará la carpeta de investigación para determinar el origen, la ruta y el destino del cargamento localizado en el puerto michoacano.

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