Y es la UNAM la que corre contra reloj para tomar decisiones en torno a la revelación basada en estudios estadísticos, de que en el examen de admisión a licenciatura hubo alumnos que pudieron haber hecho trampa. Y llamó la atención que la empresa Territorium, proveedor tecnológico de la máxima casa de estudios que se encargó de la aplicación del examen en línea solicitara audiencia para colaborar con la comisión técnica. Como era de esperarse, ha defendido su trabajo. Pero al hacerlo, ha apuntado que la integridad de una evaluación de alta demanda no depende exclusivamente de la infraestructura tecnológica, sino de la coordinación de dos componentes: seguridad tecnológica y seguridad académica. Y sobre esta última anotó que “protege el contenido del examen mediante prácticas, como la construcción de versiones equivalentes, la distribución y aleatorización de reactivos, la variación de su orden y el control de su exposición entre distintos grupos horarios y jornadas”. Bastante ha dicho con eso, nos comentan.

Advierte PT romper en BC con Morena si va con afín a Gobierno

