La alianza que durante años ha permitido a Morena consolidar su hegemonía política y territorial en el país comienza a mostrar signos de desgaste. A un año de la elección intermedia de 2027, en la que están en juego 17 gubernaturas, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) han comenzado a trazar rutas propias en al menos cinco entidades, donde abrieron frentes de tensión que podrían modificar el mapa político de la Cuarta Transformación.
El caso más reciente ocurrió en Colima, donde el dirigente estatal del PVEM, el senador Virgilio Mendoza Amezcua, anunció que su partido buscará competir sin Morena en la contienda por la gubernatura. La decisión coloca a la entidad en la lista de estados donde los aliados del oficialismo han decidido tomar distancia y medir su propia fuerza electoral.
- El Dato: El guinda implementó un candado “antinepotismo”, que impide postular a familiares directos de funcionarios en funciones, lo que complica la alianza en SLP con el PVEM.
Mendoza afirmó que el Verde no participará en el proceso interno de Morena para definir a la persona que encabezará la candidatura estatal y sostuvo que el instituto político cuenta con las condiciones necesarias para contender por cuenta propia. Incluso tomó como referencia el caso de San Luis Potosí, donde el partido ya había anticipado una estrategia similar.
En la capital del país, considerado un baluarte de Morena, los dirigentes locales del PVEM y del PT, Jesús Sesma y Ernesto Villarreal, respectivamente, denunciaron la ausencia de diálogo con la presidencia capitalina del partido guinda, y advirtieron que se preparan para competir por separado.

“No vamos a estar esperando ese llamado. Tenemos que hacer lo propio”, declaró Sesma, al anunciar la construcción de una ruta de autonomía política. De hecho, Villarreal aseguró que la relación con Morena es prácticamente inexistente.
“En honor a la verdad, no hay relación ni buena ni mala con Morena, porque no hay ninguna relación”, sostuvo.
No obstante, unos días después de la salida de Héctor Díaz Polanco de la dirigencia guinda en la Ciudad de México, la bancada del partido en el Congreso capitalino reafirmó su compromiso por mantener la alianza con el PVEM y el PT.
Aunque reconoció que el diálogo no se encuentra en su mejor momento, y de que no existe una propuesta firme para ir juntos, el vocero, Paulo García, reiteró el interés de “ir en coalición. Queremos coalición para ganar en junio de 2027”.
La fractura más visible se encuentra en San Luis Potosí, donde el PVEM decidió impulsar una candidatura propia, encabezada por la senadora Ruth González, esposa del actual gobernador Ricardo Gallardo.
La legisladora aseguró que Morena aún se encuentra lejos de convertirse en una fuerza dominante en la entidad y afirmó que el Verde posee la estructura territorial necesaria para competir por sí mismo.
El politólogo Javier Contreras Vázquez, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que esta determinación no necesariamente implica una ruptura definitiva, sino un movimiento estratégico.
“Responde a un cálculo político, justamente para que el Verde mantenga el poder que ha logrado amasar y no entregárselo directamente en las manos a Morena”, explicó.
Otro foco de tensión está en Baja California. Allí, el Partido del Trabajo advirtió que abandonará la alianza con Morena si la candidatura estatal queda en manos de un perfil vinculado al grupo político de la actual administración estatal. El conflicto se ha hecho más evidente después de que el exgobernador Jaime Bonilla mantuviera acercamientos con el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, una situación que incrementó la incertidumbre dentro del bloque oficialista.
TAMBIÉN ADENTRO. Arturo Espinosa Silis, director de Laboratorio Electoral, destacó que las diferencias no sólo se han visto entre aliados, pues también comienzan a manifestarse dentro del propio partido guinda.
“El choque en Chihuahua entre Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez es el primer síntoma de las fricciones que se avecinan conforme se acerque la definición final, pues ya se evidenciaron las primeras diferencias entre morenistas y aliados”, señaló.
Para el especialista, Morena enfrenta el reto de armonizar la aplicación de las encuestas internas con el principio de paridad de género y con las aspiraciones de los distintos grupos políticos.
“Los casos de la Ciudad de México y San Luis Potosí mostraron que la aplicación de la paridad obliga al partido a definir reglas claras y perfiles competitivos para evitar rupturas internas”, advirtió.
PROCESO ANTICIPADO. Juan Manuel Mecinas Montiel, académico de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), atribuyó parte del problema al adelanto de las definiciones electorales y al desgaste de la nueva clase política.
“Esa nueva clase política que está surgiendo, no ha terminado de surgir, y está alejada del electorado. Como tiene un problema de identificación, necesita más tiempo en campaña para posicionarse”, afirmó el especialista.
Lo que hasta hace unos años parecía una alianza monolítica hoy enfrenta el desafío de conciliar ambiciones locales, preservar espacios de poder y mantener el equilibrio entre sus distintas corrientes políticas. La prueba definitiva llegará en 2027, cuando Morena descubra si su principal desafío proviene de la oposición o de las fisuras que comienzan a abrirse dentro de su propia coalición.
Sheinbaum: ellos tienen que resolver sus “temas”
| Por Yulia Bonilla |
ANTE EL DIFERENDO que ha surgido entre Morena y el Partido del Trabajo (PT) en Baja California, a raíz de la controversia que envuelve a la gobernadora Marina del Pilar Ávila, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo comentó que esos institutos políticos son los encargados de evaluar la resolución de sus “temas”.
En la última semana se abrió una fractura en la alianza de la Cuarta Transformación en aquella entidad, debido a las acusaciones que han intercambiado la mandataria local con su antecesor y actual dirigente del PT a nivel estatal, Jaime Bonilla, relativo a las acusaciones que versan sobre del Ávila Olmeda en cuanto a que presuntamente habría ofrecido colaboración con autoridades estadounidenses.
- El Tip: medios locales reportan que la mandataria habría denunciado a quien resulte responsable de grabar los audios.
La mandataria de Baja California acusó a su antecesor de haber filtrado los audios que ocasionaron la polémica, y éste, a su vez, rechazó esa versión, pero mantuvo sus críticas a la morenista.
Además, esta misma semana, La Razón dio a conocer que Jaime Bonilla, como dirigente estatal del PT, habría condicionado la alianza con Morena a que la candidatura en 2027 no recaiga en un perfil cercano a la actual administración.
Sheinbaum Pardo comentó en su conferencia matutina de este jueves que el asunto no es un tema que deba abordarse durante la Mañanera del Pueblo y que la definición de una alianza, con miras a las elecciones del próximo año, sólo le compete a los partidos.
“Yo creo que no corresponde a ‘La mañanera’. Tienen que resolver sus temas, y ya le toca en todo caso a Morena o al PT definir las alianzas”, dijo.
Comentó que durante la entrega de reconocimientos a los elementos de seguridad que participaron en el operativo de seguridad durante el Mundial, no tuvo oportunidad de conversar con ninguno de los gobernadores, por lo que tampoco conversó con Ávila.
“No, pues fue nada más el evento del Operativo “Kukulkán” que se hizo para el Mundial. Ya no tuve oportunidad de platicar con ninguno de los gobernadores que estuvo presente”, declaró.

Sheinbaum: ellos tienen que resolver sus “temas”


