Con la novedad de que, otra vez, miles de capitalinos resultaron afectados por un conflicto interno del sindicato de trabajadores del IMSS. Y es que es sabido que grupos disidentes protestan contra su dirigencia actual, además de plantear exigencias que, nos hacen ver, no está en manos del Gobierno federal resolver, como la exigencia de que haya un nuevo régimen de pensiones. Es sabido que el grupo inconforme rechaza el aumento salarial de este año de 6.8%. Se sabe que el sindicato convocó a una consulta para que la base vote el 14 de octubre, con voto secreto y acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de la Secretaría del Trabajo, pero los rebeldes se han separado de esta propuesta y aunque no representan una mayoría —el SNTSS tiene 475 mil agremiados—, han optado por desquiciar vialidades. Ayer, ante el nivel de afectación que provocaron, en algunos puntos la Policía tuvo que replegar a las células de manifestantes que tenían estranguladas varias vialidades.


