Diputados federales y locales del PAN criticaron que la Presidenta Claudia Sheinbaum celebrara la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, al acusar, sin pruebas, que los comicios estuvieron marcados por un supuesto fraude.
La diputada panista Genoveva Huerta sostuvo que el Gobierno mexicano aplica un doble criterio en materia diplomática, pues reconoce y celebra los triunfos de candidatos afines a Morena, mientras que mantienen una postura distinta cuando ganan los de derecha: “Cuando gana la izquierda, como es el supuesto caso de Lula, con un fraude electoral, ampliando el proceso, que no se había visto nunca en la historia, ahí sí… Llega Morena y reconoce el fraude de Lula”, afirmó.
La legisladora cuestionó el mensaje de la mandataria mexicana, quien felicitó al presidente brasileño después de que el Tribunal Superior Electoral de Brasil confirmó su victoria en la segunda vuelta presidencial del domingo 25 de octubre.
- El Dato: En febrero de 2026, la Presidenta reafirmó que la Doctrina Estrada es el eje rector de la diplomacia mexicana.
“Es fascinante el doble rasero de Morena: si el mapa se pinta de rojo, es la voluntad soberana del pueblo; si el mapa se inclina al centro o a la derecha, de pronto la diplomacia mexicana se acuerda de poner peros”, señaló Huerta.
La panista reprochó que el discurso de no intervención, sostenido por el Gobierno mexicano, no se aplique —desde su opinión— de manera uniforme.
Raúl Torres Guerrero, diputado migrante y secretario del Comité de Asuntos Internacionales del Congreso de la Ciudad de México, pidió a la Presidenta aclarar los contratos entre México y Brasil vinculados con Petrobras, y los acuerdos que, afirmó, mantiene el gobierno español de Pedro Sánchez con el Tren Maya.
El legislador acusó a los gobiernos de la 4T de respaldar administraciones con las que comparten afinidades políticas y cuestionó el envío de recursos mexicanos a países de Centroamérica y Sudamérica, además de Cuba.
En el boletín difundido por la oficina de Huerta, los legisladores panistas no presentaron pruebas que acrediten las acusaciones de fraude electoral ni documentación que establezca las irregularidades en los contratos y transferencias mencionados. Por ello, sus señalamientos deben corroborarse con evidencias.