Mientras su familia pide en redes sociales su libertad y llama a no comprar productos comerciales, la abogada Irene León Escamilla tiene en su contra una frase escrita por ella misma.
En su declaración ante la Fiscalía, hecha de su puño y letra, la abogada escribió: “Estábamos demandando de manera fraudulenta a empresas públicas”.
Se refería a los juicios laborales que llevaba el despacho de su jefe, el abogado Humberto Cavazos Chena, donde ella trabajaba.
Uno de esos juicios fue el que se presentó en 2007 contra un grupo empresarial en nombre de Alfredo Jorge Colín Huerta.
En la misma declaración, Irene León reconoció que ese hombre nunca había trabajado en la empresa.
La empresa mexicanaa denunció el juicio ante la Fiscalía. La abogada está acusada de fraude procesal, es decir, de engañar a un juez para ganar un juicio, y sigue en prisión mientras se le juzga.
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