Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, protagonista de una de las mayores rupturas políticas del México contemporáneo y figura central en la transición democrática del país, falleció este miércoles 28 de octubre, a los 92 años de edad.
Tres veces candidato presidencial, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y primer jefe de Gobierno del Distrito Federal electo por voto popular, desafió el dominio electoral del PRI y abrió camino a una oposición que transformó el sistema político mexicano.
El político nació el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano Bravo.
Sus primeros años transcurrieron en la residencia oficial de Los Pinos, durante la administración de su padre, quien encabezó la expropiación petrolera de 1938.
Esa herencia política acompañó buena parte de su vida pública, particularmente en la defensa de los recursos energéticos y la soberanía nacional.
Antes de ocupar cargos de elección popular, estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y participó en proyectos de desarrollo regional. Durante la década de los sesenta trabajó en el aprovechamiento de los recursos naturales de la cuenca del río Balsas y coordinó la construcción de la presa La Villita, en Michoacán.
Su carrera dentro del PRI lo llevó al Senado de la República en 1976 y posteriormente al gobierno de Michoacán, que encabezó entre 1980 y 1986. Al concluir ese periodo, comenzó a cuestionar los mecanismos internos de selección de candidatos y la orientación económica de la administración del presidente Miguel de la Madrid.
El enfrentamiento con la dirigencia priista alcanzó su punto decisivo en 1987, después de que Cárdenas impulsó la Corriente Democrática junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes.
El movimiento reclamaba apertura política, participación de la militancia y cambios en las decisiones presidenciales. La ruptura desembocó en su salida del partido que había gobernado México durante décadas.
La elección de 1988 transformó su carrera. Al frente del Frente Democrático Nacional (FDN), reunió a distintas fuerzas opositoras y disputó la Presidencia a Carlos Salinas de Gortari.
Los resultados oficiales otorgaron alrededor del 50 por ciento de los votos al candidato priista y cerca del 31 por ciento al exgobernador michoacano, pero las denuncias de fraude y la denominada caída del sistema de cómputo provocaron una crisis de credibilidad electoral.
De aquella contienda surgió el movimiento que dio origen al PRD, constituido el 5 de mayo de 1989 con la participación de organizaciones socialistas, agrupaciones de izquierda y antiguos militantes del PRI.
Cárdenas asumió su primera presidencia nacional y permaneció en el cargo hasta 1993. Un año después volvió a competir por la titularidad del Ejecutivo federal, aunque terminó en tercer lugar, detrás de Ernesto Zedillo Ponce de León y Diego Fernández de Cevallos.
México vivió otro cambio político en 1997, cuando los habitantes de la capital eligieron por primera vez mediante sufragio directo a su jefe de Gobierno.
El fundador del partido del sol azteca obtuvo cerca del 48 por ciento de los votos y desplazó al PRI del control de la administración capitalina. Su victoria abrió un periodo de gobiernos de izquierda en el entonces Distrito Federal.
La tercera candidatura presidencial llegó en 2000. Para participar en esa contienda dejó anticipadamente el gobierno capitalino, cuya titularidad asumió Rosario Robles Berlanga.
Sin embargo, el triunfo correspondió a Vicente Fox Quesada, del Partido Acción Nacional (PAN), quien puso fin a más de siete décadas de presidencias priistas.
Otra ruptura ocurrió el 25 de noviembre de 2014, cuando renunció al PRD después de expresar diferencias con la conducción partidista. En su carta señaló desacuerdos con los mecanismos internos de decisión y cuestionó la falta de autocrítica de sus dirigentes.
La organización que contribuyó a fundar perdió su registro como partido político nacional en 2024, después de no alcanzar el mínimo de votación que exige la legislación electoral.
Fuera de las estructuras partidistas, mantuvo su participación en el debate público mediante la Fundación para la Democracia y sus intervenciones sobre desigualdad, desarrollo económico, educación y política energética. También publicó obras como Sobre mis pasos, Cárdenas por Cárdenas y Por una democracia progresista.
Entre los reconocimientos a su trayectoria figura la Medalla Belisario Domínguez, que recibió del Senado en 2011, además de diversos doctorados honoris causa. El 30 de enero de 2026, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) le otorgó otra de estas distinciones por sus aportaciones a la vida pública y la defensa de los recursos estratégicos.
Su trayectoria política quedó marcada por tres acontecimientos de la historia nacional.
La ruptura con el PRI durante los años ochenta, la disputa electoral que cuestionó la legitimidad de la elección presidencial de 1988 y el triunfo opositor en la capital casi una década después constituyen, de acuerdo con especialistas en ciencia política, antecedentes fundamentales para comprender la transformación del sistema de partidos en México.
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MSL