Con la novedad de que el Día de Muertos está dejando de ser lo que era, gracias a una suerte de “gentrificación” de los panteones y sitios de culto, y Janitzio es el ejemplo más ilustrativo del fenómeno. En la pequeña isla del lago de Pátzcuaro en Michoacán, las autoridades decidieron cerrar las puertas del panteón a los turistas, una determinación que no había ocurrido, salvo en 2021, como efecto de la pandemia de Covid-19. ¿Por qué ahora se toma esta medida? Resulta que el consejo comunitario de la isla reportó el colapso de tumbas dañadas, cruces y partes del muro perimetral del cementerio, debido a la gran cantidad de personas. Un reportaje publicado hoy en estas páginas da cuenta de este fenómeno, en el que algunas voces advierten que estos espacios han dejado de ser exclusivamente lugares de encuentro espiritual y familiar, para convertirse también en atractivos turísticos, recorridos comerciales y escenarios para tomar fotografías (pal’face, como se dice ahora) y videos que se convertirán en objetos de consumo viral. ¿Qué tal? Uf.

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