Entre “berrinches menores”

Inicia prohibición de los celulares en las escuelas

Escuelas enfrentan resistencias por prohibición de celulares; mientras en primaria hubo llanto y berrinches, en secundaria alumnos buscaron evadir la restricción

La SEP lanzó una campaña contra el uso de dispositivos.
La SEP lanzó una campaña contra el uso de dispositivos. Foto: Especial

Entre algunos “berrinches menores” y la nueva tarea de proponer dinámicas para fomentar la convivencia entre los alumnos fue como transitó la entrada en vigor de la restricción al uso de dispositivos electrónicos en escuelas de México este 3 de noviembre.

Los contrastes fueron notables. Mientras en primaria los docentes lidiaron con algunos pequeños que lloraron o que se molestaron con la nueva regla, en la secundaria se enfrentaron escenarios retadores, como que los estudiantes buscaron la manera de violar la restricción y usar sus dispositivos a escondidas, contaron alumnos y docentes a este diario.

En la primaria Fray Melchor de Talamantes, en la Ciudad de México, una docente describió que se vivieron ambientes distintos, ya que aplicar la restricción en los grados más pequeños fue más fácil, ya que no todos los cuentan con celular.

  • El Tip: El acuerdo contempla excepciones para que los estudiantes accedan a sus equipos, siempre que exista una justificación educativa o una necesidad específica comprobable.

Incluso, a la hora del recreo, donde se vislumbraba el mayor reto, los maestros buscaron la manera de proponer juegos para incentivar el aprovechamiento del tiempo libre lejos de las pantallas.

Andy, estudiante en este plantel, contó que uno de sus compañeros rompió en llanto cuando su docente le llamó la atención por no acatar la medida; sin embargo, cuando se integró a uno de los juegos propuestos, terminó ese episodio.

Sin embargo, en los grados más altos, como quinto y sexto, hubo resistencias de pocos estudiantes que querían utilizar su dispositivo durante las clases o en el receso, mostrándose apáticos y con desinterés a las propuestas de los docentes.

En secundaria, la aplicación de la medida se dio bajo una mayor tensión, pues los estudiantes se mostraron renuentes a acatar esta nueva regla argumentando que es su derecho utilizar el celular.

“Desde la mañana que lo vinimos a dejar no quiso darnos el celular, le dijimos que lo dejara en la casa para que no se lo quitaran y nos dijo que ‘no y no, no’. Estuvo en un plan muy necio y no sé cómo le vaya a ir en la escuela, porque no iba dispuesto a que se lo prohibieran”, contó Teresa, abuela de un joven de 14 años.


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