Aniversario luctuoso 

A seis años del caso Iguala, que visibilizó las desapariciones

Asegura ombudsperson que Ayotzinapa ayudó a hacer visible la desaparición de los 43 y la de miles en el país; sin embargo, rechaza partidización; acusan olvido de recomendación de anterior CNDH; pendiente analizar 114 huesos, buscar en 10 posibles lugares…; hoy el Presidente informa avances

Ayotzinapa
Colocan “muro de la memoria”, ayer, con los rostros de los normalistas desaparecidos.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón
Por:
  • Jorge Butrón

La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra celebró que el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, se haya politizado, pues de lo contrario no se hubiera conocido.

En entrevista con La Razón, la ombudsperson dijo que el caso Iguala se debe politizar, pero no partidizar, ya que la lucha por los derechos es política, pero con respeto a las víctimas.

“Yo creo que se politizó en el buen sentido de la palabra, porque si no se hubiera politizado, hubiera pasado que no se conociera el caso de estos 43 estudiantes desaparecidos, pues no se sabría de los miles de desaparecidos que hay en el país. Que no se partidice, se puede politizar pero no partidizar”, destacó.

En torno a la recomendación 15VG/2018 que la CNDH dio a conocer en ese año sobre Ayotzinapa, aseguró que hay información que no se tomó en cuenta por parte de las autoridades, por ello, dijo que hay cosas que se pueden rescatar. Adelantó que será en la segunda semana de octubre cuando se dé a conocer los resultados de los análisis de la recomendación, ya que se sigue investigando a fondo.

Creo que se politizó en el buen sentido de la palabra, porque si no se hubiera politizado, no se conociera el caso de estos 43 estudiantes, no se sabría de los miles de desaparecidos en el país. Que no se partidice, se puede politizar pero no partidizar

Rosario Piedra, Titular de la CNDH

“Hay más bien información que no fue tomada en cuenta, hay elementos que se omitieron en cuestión de víctimas y de gente o personas que pudieron haber participado, por ello creemos que es rescatable, pero solo algunas cosas”, indicó.

Piedra Ibarra dijo que por el momento desconocen qué pasará con la recomendación, si se desecha o formula una nueva, pues necesitan el resultado para tomar la decisión. Ante el cuestionamiento de si fue olvidada por las autoridades, dijo que desconoce porque no se tomó en cuenta, ya que no estaba ahí.

Aclaró que la CNDH no está marginada de la investigación como se ha criticado en diferentes ocasiones por los padres de los normalistas, pues a pesar de que no se han reunido con ellos, continúan con sus investigaciones propias para atender el caso.

Gráfico

En este contexto, de los 128 puntos recomendatorios que el órgano autónomo recomendó investigar desde 2018, solo se han podido analizar dos; principalmente los relacionados al vertedero de Cocula; sin embargo, quedaron al olvido los 114 restos hallados durante las diligencias en 2014 en el mismo lugar y que en reiteradas ocasiones se ha pedido su análisis en la Universidad de Innsbruck, para averiguar si son de alguno de los normalistas.

La relevancia de los análisis de los restos radica un posible giro en la investigación, ya que, de restos similares en el sitio, se logró la identificación de Jhosivani Guerrero de la Cruz, normalista desaparecido junto a sus compañeros el 26 de septiembre de 2014 y que también se encontró en los márgenes del Río San Juan.

Por otra parte, la recomendación de 2018 de la CNDH, pidió se analizarán 10 posibles paraderos a donde fueron llevados los 43 normalistas, pero de igual manera, no se investigaron.

Como probables lugares donde se pudieron esconder o trasladar, se encuentran los siguientes: el crimen organizado utilizaría a los normalistas para la cosecha de enervantes en la Sierra de Filo de Caballos; algunos de los cuerpos podrían estar en fosas clandestinas del poblado de Carrizalillo o en las de Cerro Pueblo Viejo y La Parota, en Iguala.

También se cree que la organización Los Tequileros habrían trasladaron a 20 jóvenes de Cocula a La Gavia, en San Miguel Totolapan, o que fueron llevados a localidades de Cuetzala del Progreso; los cuerpos de los normalistas desaparecidos podrían encontrarse entre los cadáveres localizados en una Barranca de Chichihualco, podrían estar en la Sierra o los habrían estado privados de su libertad en Iglesias abandonadas en Huitzuco.

Otra hipótesis es que un grupo habría sido trasladado al poblado de Tijeritas, Iguala, a un rancho propiedad de Víctor Hugo Benítez Palacios, El Tilo, integrante de Guerreros Unidos.

Gráfico

¿Dónde están?, reclaman padres de los 43 en la FGR

A seis años de la desaparición de los normalistas sí han habido avances, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde están los estudiantes?, dijo Vidulfo Rosales, abogado de los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa afuera de las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), donde familiares de los jóvenes llegaron para protestar.

El abogado del Centro Tlachinollan de la Sierra de Guerrero remarcó que a dos años de iniciada la presente administración federal se han girado órdenes de aprehensión en contra de funcionarios como Tomás Zerón de Lucio, pero cuestiona su efectividad porque “no han podido ser capaces de detenerlo y tampoco han dado con el paradero de los muchachos”.

En el mitin, uno de los oradores advirtió que, si las protestas de los padres no mantuvieran sus denuncias y protestas, el caso ya hubiera sido archivado desde hace años: “Si nosotros no saliéramos a las calles, el caso Ayotzinapa ya estuviera cerrado con la verdad histórica de Murillo Karam”.

Durante el acto, el fiscal especial para el caso Ayotzinapa, Omar Gómez Trejo, acordó una reunión con una comisión de los padres para darles a conocer el estado que guardan las averiguaciones hasta este momento.

Como parte de la protesta, normalistas realizaron pintas en la fachada de la FGR, el piso, los árboles, así como algunas paredes y escaleras de la Glorieta de los Insurgentes, además de que lanzaron dos petardos.

Con información de Jorge Chaparro