El primer ministro británico, Boris Johnson, y el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, comenzaron ayer una nueva campaña electoral con el Brexit puesto al frente, hacia los comicios del próximo 12 de diciembre, la primera elección de Navidad en Gran Bretaña, desde 1923.
Se trata de los comicios más difíciles de convocar en años, pues el interminable proceso del Brexit tiene enfurecidos a los votantes, mientras va en desgaste la lealtad hacia los dos principales partidos.
Te puede interesar: 350 koalas mueren en Australia por incendio en su hábitat
Cuando la predecesora de Johnson, Theresa May, apostó por una elección anticipada en 2017, perdió su esbelta mayoría en la Cámara, un fracaso que finalmente le impidió ratificar su acuerdo de salida en el Parlamento y hundió su carrera política de tres años.
Más votantes dejaron de apoyar a los dos partidos principales en las elecciones de 2017, que en cualquier boleta electoral desde 1966, según mostró una investigación realizada por el British Election Study.
Johnson, de 55 años, espera ganar una mayoría para impulsar el acuerdo del Brexit, que alcanzó este mes con la UE, mientras su principal oponente, Corbyn, proyecta un gobierno socialista y otro referéndum para determinar si el pueblo británico realmente quiere abandonar la Unión Europea.
“Hoy debería haber sido el día en que se entregó el Brexit y finalmente estaríamos fuera de la UE. Pero, a pesar del gran acuerdo que acordé con la UE, Jeremy Corbyn se negó a permitir que eso suceda, insistió en más vacilaciones, más demoras y más incertidumbre para las familias y los negocios”, dijo Johnson en declaraciones preparadas por su oficina, en el marco de su campaña.
“Esta elección es una oportunidad única en una generación para transformar nuestro país, asumir los intereses creados que retienen a las personas y garantizar que no se quede atrás ninguna comunidad”, dijo por su parte el laborista Jeremy Corbyn.
Si ninguna de las partes gana de manera concluyente, el futuro del Brexit se lanzará de nuevo con opciones, que van desde una salida tumultuosa sin acuerdo a otro referéndum que podría arruinar todo el divorcio.