Rusia escaló choque con nuevas armas

Ucrania logró avances clave, pero ahora teme que se agote la ayuda

A casi 3 años de guerra la resistencia se reforzó con equipo occidental; Volodimir Zelenski ajustó plan ante impulso rival con arribo de Trump

Fuerzas ucranianas se alistan para atacar posiciones de soldados rusos cerca de su frontera, hace unas semanas.
Fuerzas ucranianas se alistan para atacar posiciones de soldados rusos cerca de su frontera, hace unas semanas. Foto: Especial

Sin concretar su prometida fórmula de paz Ucrania consiguió importantes avances en 2024 con la sorpresiva toma de Kursk y hacer que aliados le enviaran sistemas Patriot y cazas F-16 y, por primera vez, permitieron disparar misiles de largo alcance a territorio ruso. Sin embargo, tendrán un importante reto de cara al 2025 para resistir los embates del régimen enemigo.

El líder defensor, Volodimir Zelenski, cree que es posible que el respaldo internacional decaiga sin alcanzar el fin de una guerra que rebasó mil días, por lo que insistió al mundo a garantizarle armas y recursos o de lo contrario será su fin.

Y es que se teme que con el cambio de poder en Estados Unidos el apoyo “inquebrantable” que hubo con el presidente, Joe Biden, se diluya ahora con Donald Trump, lo que apunta a reducir las posibilidades de vencer al enemigo que con tal de derrotar a Kiev recurrió a extranjeros para reforzar el frente de batalla y escalar las ofensivas aéreas.

Muestra de ello es que sumó, pese al rechazo mundial, a fuerzas oficiales norcoreanas entrenadas y reclutó ilegalmente a yemeníes, quienes admitieron que fueron forzados a cambio de supuestos empleos bien pagados, así como prisioneros y mercenarios de más nacionalidades, según recuentos de la prensa mundial y el diario Kiev Independent.

Esta vulnerabilidad obligará a la nación a depender más de países europeos e integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
—que extendió su presencia hacia las fronteras rusas al adherir a Suecia—, pero reconoce que no será suficiente, pues el rival apuesta por tercer invierno consecutivo a destruir toda infraestructura energética y “congelar” a soldados y civiles en resistencia. Además, el Kremlin insiste deliberadamente en escalar hacia un conflicto nuclear, lo que aliados de Vladimir Putin usaron repetidamente para intimidar al advertir que sería la Tercera Guerra Mundial

Y tras múltiples amagos el ejército ruso lanzó por primera vez un misil experimental sin ojiva.

Así evidenció ante Occidente que, pese al desgaste de casi tres años, su capacidad sigue a tope y dispone de armas que fabricaría en masa para someter al vecino, luego de una mayor afrenta, pues las fuerzas de Zelenski lanzaron misiles ATACMS y Storm Shadow, de origen estadounidense y británico respectivamente, contra supuesta infraestructura rusa como aeródromos y arsenales.

Ello hace temer que el régimen cumpla sus amenazas, pues Ucrania no sólo lidiaría con el uso de armas prohibidas sino que se extienda el conflicto debilitando aún más su posición, pues Moscú en un claro intento de intimidar a los aliados de Zelenski insiste en ampliar sus blancos en Europa, al alardear de su capacidad militar y que no está dispuesto a ceder en ninguna negociación, mucho menos perder los territorios anexados
—Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia, así como Crimea, una década antes—.

Al evaluar el escenario geopolítico Vladimir Putin —reelecto este año para continuar en el poder hasta 2030—, confía en salir airoso de la mano de su “amigo” Trump quien vuelve a la escena global, pues éste se ha pronunciado por poner fin al conflicto y dejas de gastar tanto en guerras, lo que beneficiaría las condiciones por Moscú, no por Kiev.

Ante ello, Volodimir Zelenski presionó a la OTAN en torno a su pausada adhesión a la alianza transatlántica, pues ese sector que sigue renuente a sumarlo oficialmente aunque afirmó públicamente que cuenta con su apoyo y juntos deben evitar que el
Kremlin se salga con la suya.