La Casa Blanca anunció ayer que los 29 miembros de cárteles mexicanos entregados por el Gobierno de México a Estados Unidos fueron calificados como “terroristas”.
“La administración Trump está declarando a estos matones como terroristas, porque eso es lo que son, y exigiendo justicia para el pueblo estadounidense”, destacó el secretario de prensa de la Casa Blanca en un comunicado.
Añadió que estas personas, entregadas el jueves, fueron requeridas por vínculos con el crimen organizado, acciones que cometieron no sólo en México, sino también en EU, y que han afectado a miles de estadounidenses, lo que justifica su extradición y enjuiciamiento en ese país.
“Anoche, 29 miembros de cárteles mexicanos fueron extraditados a Estados Unidos. El presidente Trump ordenó al Departamento de Justicia y al Departamento de Estado que hicieran que esto sucediera, y la fiscal general, (Pamela) Bondi, y el secretario de Estado, Marco Rubio, hicieron un trabajo tremendo para lograrlo”, se lee en el comunicado.
Añadió que el grupo de capos “incluye a uno de los jefes de cártel más malvados del mundo, Rafael Caro Quintero, quien torturó y asesinó al agente de la DEA, Kiki Camerena, en 1985”.
“La extradición de estos individuos es una muestra del compromiso de esta administración para enfrentar el narcotráfico con la máxima severidad”, destacó, al tiempo que criticó la falta de acción de la administración Biden, que “permitió que estos criminales anduvieran libres y cometieran crímenes en todo el mundo”.
La Casa Blanca reafirmó su determinación de combatir el crimen organizado transnacional y aseguró que esta extradición es sólo el comienzo de nuevas acciones contra los cárteles.
La designación como “terroristas” permite al gobierno aplicar medidas más estrictas contra sus organizaciones y ampliar su capacidad de persecución judicial.


