Se prepara segunda fase del plan de paz

Anuario: Crisis en Gaza se profundizó tras ofensiva y genocidio

Hambruna avanzó, mientras organismos alertaron sobre colapso total; la ONU reconoció genocidio tras meses de destrucción sistemática; Trump impulsó propuesta diplomática

Palestinos recogen agua de un camión en medio de la destrucción causada por la ofensiva aérea y terrestre israelí, en la ciudad de Gaza, el 16 de octubre.
Palestinos recogen agua de un camión en medio de la destrucción causada por la ofensiva aérea y terrestre israelí, en la ciudad de Gaza, el 16 de octubre. Foto: AP

Después del alto al fuego alcanzado en enero, pactado tras semanas de presión internacional, Israel y Hamas acordaron liberar rehenes, intercambiar prisioneros y permitir el ingreso masivo de ayuda humanitaria. Aquella tregua, sostenida frágilmente por mediadores de Estados Unidos, Egipto y Qatar, generó la expectativa de un viraje hacia la desescalada. Los primeros convoyes lograron cruzar los puntos de entrada y miles de familias recibieron, por primera vez en meses, alimentos básicos, agua potable y atención médica urgente.

Sin embargo, esa relativa calma se quebró rápidamente. En marzo, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre que arrasó varias zonas densamente pobladas. El ataque causó centenares de muertos en pocas horas, incluidos numerosos menores, y destruyó infraestructura clave: hospitales improvisados, centros de acopio de ayuda, refugios civiles y estaciones de bombeo. Las autoridades israelíes justificaron la operación como respuesta a amenazas persistentes, pero organizaciones de derechos humanos y gobiernos europeos denunciaron su carácter indiscriminado.

  • El Dato: El plan de paz da la posibilidad a la independencia palestina. Netanyahu lo rechaza y afirma que recompensaría a Hamas.

Tras la ofensiva, el gobierno israelí reforzó un bloqueo casi total del territorio, restringiendo la entrada de alimentos, combustible, medicinas y equipos médicos. Camiones con suministros quedaron detenidos por semanas, pese a la evidente urgencia humanitaria. Con la frontera sellada y los mercados destruidos, la población empezó a depender de raciones limitadas, insuficientes para sostener a familias enteras. La situación se tornó crítica a finales del verano, cuando equipos de evaluación internacional confirmaron la disminución acelerada del estado nutricional de miles. En agosto, agencias internacionales declararon formalmente la existencia de una hambruna en el norte de la Franja, la primera reconocida en el territorio bajo estándares técnicos globales. El anuncio confirmó que más de medio millón de personas enfrentaban condiciones catastróficas: desnutrición aguda, brotes infecciosos y una acelerada mortalidad infantil. Expertos señalaron que la privación alimentaria no era efecto colateral, sino resultado directo de obstrucción sistemática del acceso a bienes esenciales.

Asimismo, una comisión de investigación mandatada por la ONU concluyó que Israel incurrió en actos constitutivos de genocidio, citando asesinatos masivos, daños graves, impedimento deliberado de condiciones de vida dignas y otras acciones previstas en la Convención de 1948. El informe, respaldado por múltiples testimonios y análisis periciales, generó un giro en el debate internacional. Mientras el gobierno israelí rechazó la evaluación como politizada, varios países europeos, entre ellos Reino Unido, Canadá, Australia, Portugal, Francia y Bélgica, avanzaron en el reconocimiento formal de un Estado palestino, buscando reencauzar el proceso diplomático.

Frente al deterioro extremo, Estados Unidos presentó una propuesta integral encabezada por Donald Trump. El plan incluyó dos fases principales: la primera, un acuerdo para liberar rehenes israelíes y facilitar la entrada masiva de ayuda; la segunda, la creación de un gobierno transitorio palestino con respaldo internacional y la preparación de un mecanismo de seguridad compartida. Aunque la primera etapa logró avances tangibles, la segunda encontró resistencias dentro de la coalición israelí, que evitó someter a votación parlamentaria puntos clave sobre administración territorial y supervisión internacional.

Para octubre, un nuevo alto al fuego entró en vigor. No obstante, las violaciones se acumularon desde los primeros días: bombardeos selectivos, ataques con drones, disparos contra grupos que buscaban alimentos y episodios atribuidos a milicias que operan fuera del control central. Desde esa fecha, casi 400 personas han muerto en episodios vinculados a estas rupturas, elevando el total de víctimas desde el inicio del conflicto a más de 70 mil, una cifra que las organizaciones humanitarias califican como histórica.

Mientras tanto, la respuesta humanitaria es insuficiente. Centros de salud trabajan sin equipamiento, comunidades enteras sobreviven con una comida al día y miles de niños corren riesgo de muerte por desnutrición severa.

Para algunos gobiernos el plan de paz representa la única vía práctica para detener la muerte y evitar un colapso irreversible. Para otros, resulta incompleto mientras no se atiendan causas estructurales del conflicto: la ocupación, la falta de un Estado palestino funcional y el ciclo de violencia que se ha prolongado.

CARGOS POR GENOCIDIO

Acusación central: ONU afirmó que Israel cometió genocidio en Gaza y pidió cumplir el derecho internacional.

Fundamento: Investigación de hechos del 7 de octubre de 2023 al 31 de julio 2025; contexto de décadas de ocupación y represión.

Actos genocidas identificados: Matanza, lesiones graves, condiciones que provocan destrucción, medidas para impedir natalidad.

Estrategia militar: Bombardeos intensivos, tierra quemada y destrucción de infraestructura esencial.

Doce días de guerra entre Israel e Irán

DURANTE 12 INTENSAS jornadas, del 13 al 24 de junio, Israel e Irán se enfrentaron en un conflicto bélico que sacudió Oriente Medio. El desencadenante fue un ataque israelí a instalaciones nucleares y militares iraníes, ejecutado bajo el argumento de evitar una amenaza inminente. Ese bombardeo provocó una reacción inmediata de Teherán: una lluvia de misiles balísticos y drones sobre territorio israelí en represalia.

La ofensiva israelí destruyó complejos estratégicos en Irán y generó un alto número de víctimas. Según datos de una ONG, los ataques causaron mil 190 muertos y alrededor de 4 mil 700 heridos en Irán. Por su parte, Irán disparó al menos 500 misiles y más de mil drones hacia Israel; las defensas antiaéreas israelíes interceptaron la mayoría, pero informes oficiales registran unas 28 víctimas mortales (27 civiles y un militar) y cientos de heridos.

Finalmente la intervención de Trump promovió un alto al fuego bilateral. Israel aceptó la tregua “en coordinación” con Washington. El anuncio lo hizo el magnate en redes sociales, donde urgió a respetar la paz.