El descarrilamiento del tren de alta velocidad que cubría la ruta Málaga–Madrid, ocurrido en las inmediaciones de Adamuz, Córdoba, dejó momentos de angustia entre los pasajeros y una escena marcada por el caos.
Entre los vagones más afectados estuvo el número 7, donde viajaban varios integrantes de una misma familia.
Mientras los equipos de emergencia atendían a los heridos y evacuaban a los pasajeros, la confusión provocada por el accidente derivó en una pérdida que conmovió a muchos: Boro, el perro de la familia, huyó del lugar asustado por el impacto y el ruido.

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Boro se encuentra con vida
Boro, un perro de tamaño mediano-grande, pelaje negro con canas visibles en el hocico y una mancha blanca en el pecho, viajaba junto a Ana García, su hermana Raquel y la pareja de esta última. Considerado “uno más de la familia”, el animal salió corriendo tras el fuerte impacto del tren, perdiéndose entre la vegetación cercana a las vías.
Al momento de su desaparición, Boro llevaba un collar azul con una placa en forma de hueso con su nombre, aunque se presume que lo perdió durante la huida, lo que ha dificultado su identificación. Desde la mañana de este miércoles, la búsqueda se reforzó con la incorporación de tres integrantes del colectivo animalista PACMA, quienes obtuvieron autorización del Ministerio del Interior para acceder a la zona del accidente.
También se sumó al operativo un portavoz de la familia, quien ha mantenido informada a la ciudadanía sobre los avances. De acuerdo con la actualización más reciente, Boro fue visto con vida por personal del INFOCA y un agente medioambiental, lo que confirmó que el animal sigue en la zona.
Sin embargo, el perro se mostró muy asustado y logró escapar nuevamente, evitando ser capturado. Ante esta situación, los equipos decidieron detener temporalmente la búsqueda activa para no espantarlo más y llamaron a la familia para que acudiera al área, con la esperanza de que el animal responda a su voz y se deje acercar.
Si este intento no tiene éxito, se contempla la colocación de jaulas trampa durante la noche, cuando el entorno esté más tranquilo. La familia agradeció la solidaridad recibida y reiteró que Boro continúa perdido, pero ahora con la esperanza renovada de haber sido visto con vida.

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LMCT

