El mandatario estadounidense, Donald Trump, reconoció ayer que los agentes federales “a veces cometen errores” durante la aplicación de su ofensiva migratoria, una admisión inusual que se produce tras semanas de enfrentamientos violentos entre fuerzas del orden y residentes, así como después del tiroteo fatal de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense, en una extensa conferencia de prensa en la Casa Blanca.
El magnate señaló que los oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) enfrentan situaciones complejas y, en ocasiones, con personas violentas, lo que, según dijo, puede derivar en fallos operativos. “A veces van a cometer errores. Puede pasar. Nos sentimos fatal”, afirmó, al tiempo que defendió el trabajo de la agencia y lamentó que la atención pública se haya centrado más en los choques con la ciudadanía que en investigaciones sobre presuntos fraudes al gobierno federal.
- El Dato: UNA COPIA de una citación judicial vista por CBS News no especifica qué infracciones penales investiga el departamento. Pero se menciona que se basa en el artículo 372.
El republicano abordó de manera directa el caso de Good, quien recibió un disparo del agente Jonathan Ross el pasado 7 de enero, luego de que oficiales se aproximaran a su vehículo detenido y ella comenzara a avanzar. Donald Trump calificó el hecho como una tragedia y sostuvo que incluso el propio ICE comparte esa valoración. Sin embargo, horas después del suceso, responsabilizó públicamente a la víctima, al asegurar que intentó atropellar al agente, versión que fue reiterada en redes sociales y que, posteriormente, fue cuestionada por videos difundidos del incidente.
Insistió en que el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE requieren mayor respaldo público, al asegurar que están capturando a “asesinos y otros criminales”.
Asimismo, la tensión en Minnesota se intensificó cuando el Departamento de Justicia citó a las oficinas del gobernador Tim Walz, del fiscal general Keith Ellison y de los alcaldes de Minneapolis y St. Paul, como parte de una evaluación para determinar si su oposición pública a las redadas migratorias constituye un delito. Las citaciones del gran jurado federal solicitan documentos relacionados con la cooperación, o falta de ella, con autoridades migratorias de principios de 2025.
- El Dato: El vicepresidente JD Vance visitará Minnesota el jueves, dijo NBC News, lo que damayor enfoque de Trump en el estado.
Por su parte, la fiscal Pam Bondi, declaró que nadie está por encima de la ley y subrayó que los agentes del orden merecen seguridad en el ejercicio de sus funciones. No obstante, tanto Walz como el alcalde Jacob Frey advirtieron que las operaciones de ICE representan un riesgo para la población y responden, según ellos, a un cálculo político destinado a generar confrontación. Ambos han denunciado el despliegue masivo de agentes armados, con indumentaria táctica y rifles en las calles, lo que provocó protestas ruidosas pero mayoritariamente pacíficas.
En tanto, el gobernador ha alentado a la población a documentar en video los operativos para registrar posibles irregularidades, mientras que funcionarios federales lo han acusado de fomentar la interferencia en las labores de ICE. La hostilidad social se agravó tras la muerte de Good y por denuncias de discriminación racial, así como por arrestos erróneos, incluido el de ChongLy Scott Thao, ciudadano de EU naturalizado, quien fue detenido sin una orden judicial.
- 37 Años tenía Renee Good, asesinada por el ICE
En ese contexto, un juez federal de Minnesota ordenó el viernes pasado que los agentes de inmigración desplegados en masa no puedan arrestar, detener ni utilizar gas pimienta u otros dispositivos de control contra manifestantes pacíficos u observadores. La decisión respondió a una demanda que acusa violaciones a derechos constitucionales. Walz celebró la resolución al afirmar que la población prioriza la seguridad y la paz por encima de tácticas intimidatorias.
Miles de trabajadores y estudiantes se manifestaron en ciudades y campus universitarios contra la ofensiva migratoria, con protestas en Washington, Asheville, Cleveland, Santa Fe y otras localidades, rechazan el uso de la fuerza, así como los centros de detención.


