Advertencia desde Washington

EU, listo para acción “rápida y violenta” en Irán

Trump urge a Teherán a negociar un acuerdo nuclear; envía flota naval; régimen responde que está listo para “apretar el gatillo”

Un hombre iraní sostiene una pancarta en apoyo a Donald Trump, el 19 de enero.
Un hombre iraní sostiene una pancarta en apoyo a Donald Trump, el 19 de enero. Foto: Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó ayer una advertencia contra Irán al asegurar que la flota naval enviada a Oriente Medio está lista para actuar “con rapidez y violencia”, en un mensaje en el que comparó la estrategia con la aplicada anteriormente en Venezuela. El magnate insistió en que Teherán debe sentarse “pronto” a la mesa de negociaciones para alcanzar un acuerdo nuclear que sea, según sus palabras, “justo y equitativo” y que excluya cualquier posibilidad de desarrollo de armas atómicas.

En una publicación difundida en su red social Truth Social, el republicano afirmó que la armada estadounidense se encuentra “lista, dispuesta y capacitada para cumplir su misión con rapidez”, y dejó claro que el uso de la fuerza sigue siendo una opción. “El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial! Como ya le dije a Irán una vez, ¡lleguen a un acuerdo!”, escribió el mandatario, al recordar que la negativa iraní a negociar en el pasado derivó en la Operación Martillo de Medianoche, durante la guerra de doce días que Israel inició contra Irán en junio de 2025 y a la que posteriormente se sumó Estados Unidos.

  • El Dato: Naciones Unidas reclamó al Gobierno de Irán que ponga fin a la “brutal represión” de las manifestaciones y “escuche” las demandas “legítimas” de la población.

Donald Trump sostuvo que aquel conflicto supuso “una gran destrucción para Irán” y lanzó una advertencia directa sobre un eventual nuevo ataque. “¡El próximo ataque será mucho peor! No dejen que eso vuelva a suceder”, alertó el mandatario estadounidense, al tiempo que reiteró que espera que Irán acepte negociar antes de quela situación escale aún más.

El mensaje de Trump coincidió con la llegada a Oriente Medio de una flota de la Armada estadounidense que había sido ordenada tras las protestas que sacudieron a Irán desde finales de diciembre de 2025. Aunque las manifestaciones, especialmente las de los días 8 y 9 de enero, fueron sofocadas violentamente por el régimen de la República Islámica y ya no se registran movilizaciones relevantes, el magnate decidió mantener el despliegue militar en la región.

El contingente enviado por Washington está encabezado por el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln y, de acuerdo con el mandatario republicano, es incluso mayor al utilizado en la operación naval desplegada frente a Venezuela a inicios de enero. “Una enorme armada se dirige a Irán. Avanza con rapidez, gran poder, entusiasmo y determinación”, escribió al destacar que se trata de una flota “más grande” que la enviada en el precedente venezolano.

Funcionarios estadounidenses confirmaron que el Abraham Lincoln y los buques de guerra que lo acompañan ya se encuentran en la región, tras desplazarse desde el área Asia-Pacífico en medio del incremento de las tensiones entre Washington y Teherán. El magnate ha reiterado que Estados Unidos actuará si Irán reanuda su programa nuclear tras los ataques aéreos de junio de 2025 contra instalaciones clave o si se intensifica la represión interna.

  • 42 mil 450 personas han sido arrestadas por protestar

En ese contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró ante un comité del Congreso que el Gobierno iraní se encuentra “más débil que nunca” y con una economía “al borde del colapso”, y pronosticó que las protestas podrían resurgir. Trump, por su parte, ha establecido dos líneas rojas: el asesinato de manifestantes pacíficos y una eventual ejecución masiva de detenidos.

TEHERÁN SE PREPARA. La respuesta iraní no se hizo esperar. El Gobierno de Teherán aseguró que considera más probable una confrontación militar que una negociación con Estados Unidos. “Consideramos más probable la guerra que la negociación. Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, afirmó el viceministro de Exteriores, Kazem Ghariabadi, al advertir que Irán dará una “respuesta contundente a cualquier agresión”.

En la misma línea, Ali Shamkhani, asesor político del líder supremo Alí Jameneí, aseguró que cualquier acción militar estadounidense marcaría el inicio de un conflicto de gran escala. “Cualquier acción militar estadounidense, de cualquier origen y a cualquier nivel, se considerará el inicio de una guerra y la respuesta será inmediata, integral y sin precedentes”, escribió en la red social X, al advertir que los ataques se dirigirían contra Tel Aviv y contra todos los países que apoyen a Washington.

  • 5 mil 925 iraníes muertos por manifestarse

Mientras que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, reforzó el mensaje al asegurar que las fuerzas armadas del país están listas para responder. “Nuestras valientes Fuerzas Armadas están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión”, afirmó, aunque subrayó que Irán mantiene abierta la puerta a un acuerdo nuclear “mutuamente beneficioso, justo y equitativo”, siempre que se dé en condiciones de igualdad y sin amenazas ni coerción.

Araqchi precisó que no ha habido contactos recientes con el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, ni solicitudes formales de negociación, aunque insistió en que los canales de diálogo “siempre están abiertos”.

La escalada ha activado una intensa diplomacia regional. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos anunciaron que no permitirán el uso de su espacio aéreo para ataques contra Irán, mientras Egipto y Turquía han sostenido contactos para evitar que la región caiga en un nuevo ciclo de inestabilidad. Qatar, que alberga la mayor base estadounidense en Oriente Medio, también ha sido escenario de gestiones discretas entre funcionarios iraníes y autoridades locales.

  • El Tip: Washington quiere poner fin a programas nuclear y de misiles iraníes, que suponen un desafío a la hegemonía israelí en la región.

Al mismo tiempo, la presión externa se suma a una crisis interna en Irán. El Gobierno acusa a Estados Unidos e Israel de organizar las protestas iniciadas por motivos económicos y que luego derivaron en exigencias políticas más amplias. Teherán cifra en 3 mil 117 los muertos, mientras organizaciones opositoras elevan la cifra a más de 6 mil. La represión y las sanciones han golpeado la economía: el rial alcanzó un mínimo histórico frente al dólar, profundizando el malestar social.

Pese a los llamados internacionales a la contención, el mandatario estadounidense mantiene su postura de ultimátum. “Esperamos que Irán rápidamente venga a la mesa y negocie un acuerdo justo y equitativo, sin armas nucleares, que sea bueno para todas las partes”, escribió. Teherán respondió con una advertencia clara: está dispuesto al diálogo, pero si se le presiona, responderá “como nunca antes”.