La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó ayer una amplia reforma a la ley de hidrocarburos, considerada la columna vertebral de la industria petrolera del país, tras más de dos décadas de nacionalización estricta. La modificación legal introduce recortes fiscales, amplía las facultades del Ministerio de Petróleo, concede mayor autonomía a los productores privados y autoriza transferencias de activos y subcontrataciones, con el objetivo de atraer inversión extranjera y elevar la producción de crudo y gas.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, afirmó que la reforma fue aprobada por unanimidad y aseguró que permitirá contratar de manera más competitiva a empresas nacionales y extranjeras para explotar la mayor reserva petrolera del mundo. El proceso legislativo se desarrolló de forma acelerada y concluyó en menos de dos semanas, lo que provocó cuestionamientos de exfuncionarios y especialistas que consideran el nuevo marco legal contrario a la Constitución.
- El Dato: Donald Trump dijo que controlaría los ingresos petroleros de Venezuela indefinidamente tras un acuerdo de suministro de 2 mmdd entre Caracas y Washington.
Los cambios se producen tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de un plan de reconstrucción de 100 mil millones de dólares para la industria energética venezolana, luego de la captura del entonces presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. En línea con ese giro, Washington alivió sanciones al sector energético mediante una licencia general que permite reactivar las exportaciones de petróleo.
La nueva ley autoriza a productores privados a operar proyectos bajo contratos petroleros o empresas mixtas, incluso como accionistas minoritarios, con la posibilidad de comercializar directamente la producción y administrar ingresos sin la intermediación de la estatal PDVSA. Además, formaliza el modelo de producción compartida aplicado en años recientes, aunque expertos han advertido sobre el secretismo de estos acuerdos y los riesgos de corrupción asociados a una regulación laxa.
Las modificaciones de último momento incluyen la reducción del impuesto sobre la renta para proyectos energéticos y la eliminación de tributos adicionales. Sin embargo, se incorporó un nuevo impuesto a los hidrocarburos pendiente de regulación, lo que ha generado dudas sobre una disminución real de la recaudación pública. Propuestas opositoras para reforzar la transparencia y conservar la aprobación legislativa de los contratos fueron rechazadas.
- 20 propuestas se recibieron para modificar la ley
Por su parte, Donald Trump anunció la reapertura total del espacio aéreo comercial venezolano y aseguró que los ciudadanos estadounidenses podrán viajar al país con seguridad. El magnate ordenó al Departamento de Transporte y al Pentágono levantar las restricciones vigentes desde 2019. Aunque el Departamento de Estado mantiene su advertencia de “No viajar”, American Airlines confirmó que evalúa retomar vuelos directos, sujetos a permisos y revisiones de seguridad.
La administración estadounidense también notificó al Congreso que estudia un retorno gradual de personal diplomático a Caracas, como primer paso para reactivar la embajada cerrada tras la ruptura de relaciones en 2019. El proceso será por fases y con funciones limitadas.
El viraje energético, aéreo y diplomático abre un nuevo escenario para Venezuela, marcado por expectativas económicas, tensiones políticas y un escrutinio internacional que sigue el alcance real de las reformas.