El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó ayer un acuerdo de gasto negociado entre republicanos y demócratas del Senado para evitar un cierre prolongado del gobierno federal, aunque reconoció que el escenario aún podría concretarse. “Podría pasar. No lo sé”, declaró ante la prensa.
El acuerdo separa el debate sobre las tácticas migratorias del paquete general de financiación que debe aprobar el Congreso antes de la medianoche del viernes, con el fin de garantizar la operación continua de agencias clave como el Pentágono y el Departamento de Salud. La propuesta dejaría fuera al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), cuya financiación se extendería sólo por dos semanas mientras continúan las negociaciones.
La medida surge tras la indignación generada por el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales de inmigración en Minneapolis, lo que llevó a los demócratas a exigir nuevas restricciones a las operaciones del DHS y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como el uso obligatorio de cámaras corporales y el fin de patrullajes itinerantes.
Donald Trump instó a legisladores de ambos partidos a apoyar el acuerdo bipartidista y advirtió que un cierre largo sería dañino para el país.


