Irán confirmó ayer que las negociaciones previstas con Estados Unidos se realizarán el viernes en Mascate, capital de Omán, y no en Turquía, como se había especulado.
El anuncio se da en un contexto de alta tensión regional, marcado por advertencias de una posible intervención militar estadounidense y el despliegue de fuerzas navales cerca de territorio iraní.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, informó que las conversaciones iniciarán alrededor de las 10:00 horas (tiempo local) y reiteró que Teherán sólo está dispuesto a discutir su programa nuclear. Washington, en cambio, busca incluir el tema del arsenal de misiles y el apoyo iraní a grupos regionales, una exigencia que Irán rechaza.

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Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que el líder supremo iraní, Alí Jamenei, “debería estar muy preocupado”, al advertir que Estados Unidos podría actuar militarmente si no se alcanza un acuerdo que impida a Irán desarrollar un arma nuclear. Estas declaraciones coinciden con el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y con incidentes recientes, como el derribo de un dron iraní en el Mar Arábigo.
Ambos países ya negociaron en Omán el año pasado, aunque los diálogos se rompieron tras el conflicto entre Irán e Israel y la participación militar de EU.

