El Congreso de Perú destituyó ayer al presidente interino José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales del 12 de abril, en un nuevo episodio de la inestabilidad política que arrastra el país desde 2016. Con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, el Legislativo resolvió censurarlo por las investigaciones abiertas durante su breve mandato de cuatro meses.
José Jerí, presidente que rompió relaciones diplomáticas con México luego de que el Gobierno de Claudia Sheinbaum diera asilo a la exprimera ministra peruana Betssy Chávez, ejercía la jefatura del Estado en su condición de titular del Parlamento, tras la destitución de Dina Boluarte en octubre pasado. Al ser removido como máxima autoridad legislativa, perdió automáticamente la Presidencia encargada, mecanismo distinto a la vacancia, que exige una mayoría calificada de 87 votos en una cámara de 130 miembros.
- EL DATO: EL AHORA expresidente amenazó, en noviembre, con entrar a la embajada mexicana en la que se encuentra refugiada la exprimera ministra peruana Betssy Chávez.
La mayoría rechazó la propuesta de su partido, Somos Perú, que buscaba suspender el debate y encauzar el proceso por la vía de la vacancia. La censura prosperó con mayoría simple y precipitó el octavo cambio presidencial en casi una década.

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El detonante fue el escándalo conocido como Chifagate, a raíz de reuniones no reveladas con el empresario chino Zhihua Yang, propietario de tiendas y de una concesión para un proyecto energético. Jerí fue grabado el 26 de diciembre ingresando de noche y con capucha a un restaurante vinculado al contratista del Estado. También visitó uno de sus locales el 6 de enero, horas después de que autoridades municipales lo clausuraran.
PEDIMOS que se ponga fin a esta agonía para que podamos realmente crear la transición que la ciudadanía anhelaRUTH LUQUE Congresista del Bloque Democrático Popular
A ello se sumaron revelaciones periodísticas sobre presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente se reunieron con él en el Palacio de Gobierno. La Fiscalía abrió pesquisas por posible tráfico de influencias.
Partidos conservadores que inicialmente respaldaron su llegada al poder le retiraron la confianza ante el deterioro de su popularidad. El fujimorismo fue la única bancada que mantuvo su apoyo en bloque, pese a haber promovido y respaldado destituciones en el pasado.
En tanto, Ruth Luque, legisladora que votó a favor de la censura, sostuvo: “Pedimos que se ponga fin a esta agonía para que podamos realmente crear la transición que la ciudadanía anhela”. Añadió: “No una transición con intereses ocultos, tráfico de influencias, reuniones secretas y figuras encapuchadas. No queremos ese tipo de transición”.
Por su parte, Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano en Washington, afirmó: “Me parece que no hay rastro de altruismo aquí, sólo cálculos electorales”. Y agregó: “Muchos legisladores concluyeron que apoyar a Jerí los perjudicaría en las elecciones, así que tuvieron que actuar”.
ASPIRANTES A RELEVARLO. El presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, anunció: “Al haberse aprobado las mociones de censura, la mesa directiva del Congreso declara la vacancia del cargo de presidente del Congreso de la República. En consecuencia, se encuentra vacante el cargo de presidente de la República del Perú”. Precisó que las bancadas tenían hasta las 18:00 horas de ayer para presentar candidaturas y que la elección se realizará en un pleno extraordinario.
Aunque Rospigliosi sería constitucionalmente el siguiente en la línea de sucesión, declinó asumir el cargo, por lo que el Parlamento deberá elegir a un nuevo titular que automáticamente asumirá la jefatura del Estado, en un procedimiento similar al que llevó a Francisco Sagasti al poder en 2020 tras la crisis desatada por el breve gobierno de Manuel Merino.
En ese sentido, los legisladores de derecha María del Carmen Alva y Héctor Acuña, y de izquierda Edgar Reymundo y José Balcázar presentaron ayer sus candidaturas para asumir la Presidencia del Congreso y, por ende, la jefatura de Estado de Perú. Las postulaciones fueron oficializadas en oficios enviados antes de la hora límite, al oficial mayor del Congreso, Giovanni Forno.
Mientras tanto, el expresidente boliviano Evo Morales atribuyó la inestabilidad peruana a la influencia de Estados Unidos. “Todo país en el que manda el imperio norteamericano no tiene estabilidad política y económica. El Perú es el ejemplo. Su presidente Jerí sólo duró cuatro meses”, escribió en X.
La sucesión ocurre en un escenario electoral fragmentado, con decenas de aspirantes y un alto nivel de indecisión, según encuestas recientes. Con un nuevo mandatario interino por definirse, Perú encara otra transición en medio de desconfianza ciudadana y pugnas parlamentarias que marcan la antesala de los comicios.

