La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, rompió el silencio ayer sobre el caso del financista y delincuente sexual convicto, Jeffrey Epstein, con una declaración pública en la que negó cualquier vínculo personal con el fallecido y con su colaboradora, Ghislaine Maxwell, al tiempo que instó al Congreso a convocar audiencias abiertas para escuchar a las sobrevivientes.
En un mensaje transmitido en vivo desde la Casa Blanca, con una duración de seis minutos, la primera dama pidió que las víctimas tengan la oportunidad de testificar bajo juramento. “Ahora es el momento de que el Congreso actúe”, afirmó, al subrayar que cada mujer debería poder relatar su historia públicamente y que sus declaraciones queden registradas de manera permanente.
Se trata de la primera intervención directa de Melania Trump sobre el caso desde que el Departamento de Justicia difundió nuevos documentos relacionados con Jeffrey Epstein, cuya investigación ha mantenido presión constante sobre la administración Trump. La primera dama sostuvo que sólo a través de estos testimonios se podrá conocer la verdad.

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- El Dato: Las sobrevivientes dijeron que ya han demostrado una valentía extraordinaria, y que exigirles más “es una forma de desviar la responsabilidad, no de hacer justicia”.
NIEGA RELACIÓN. Durante su declaración, la exmodelo rechazó de forma categórica haber tenido relación alguna con Jeffrey Epstein o Ghislaine Maxwell. Aseguró que no fue presentada a su esposo, Donald Trump, por el financiero y que su encuentro ocurrió de manera casual en una fiesta en Nueva York en 1998.
También explicó que coincidió por primera vez con Jeffrey Epstein en el año 2000, en un evento al que asistió junto al entonces empresario, y recalcó que en ese momento desconocía sus actividades delictivas. “Nunca tuve conocimiento de los abusos”, afirmó.
Respecto a los correos electrónicos difundidos por el Departamento de Justicia, señaló que el intercambio con Ghislaine Maxwell fue “educado” e “informal”, sin implicar una relación cercana. Añadió que nunca viajó en el avión del pederasta ni visitó su isla privada.
La primera dama denunció además la circulación de imágenes y versiones falsas en redes sociales, y enfatizó que su nombre no aparece en documentos judiciales, declaraciones de víctimas ni registros del FBI relacionados con el caso.
REACCIONES POLÍTICAS. Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que no tenía conocimiento previo del mensaje de la primera dama antes de su difusión. En tanto, el congresista Robert Garcia, principal demócrata del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, calificó la postura como “sorprendente”, y señaló que la solicitud de audiencias coincide con demandas que su bancada ha planteado durante meses.
El manejo del expediente ha generado tensiones dentro del gobierno, en un contexto donde el descontento por la falta de divulgación completa ha sido señalado como un factor en la reciente destitución de la fiscal general, Pam Bondi.

