El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció ayer que su Gobierno iniciará negociaciones directas con Líbano con el objetivo de desarmar a Hezbolá y establecer “relaciones pacíficas”. “Ante los reiterados llamamientos del Líbano para iniciar negociaciones directas con Israel, instruí al Gabinete para que las iniciara lo antes posible”, señaló en un comunicado oficial.
Horas antes del anuncio, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que la milicia chií “anhela un alto al fuego” tras la intensificación de la ofensiva en el país vecino. Israel mantiene operaciones militares en Líbano pese a tregua regional, con bombardeos que han dejado más de mil 700 muertos desde el 28 de febrero, según autoridades libanesas.
Desde Beirut, funcionarios negaron haber sido notificados sobre reuniones previstas en Washington para iniciar contactos. Un representante gubernamental fue contundente: “No habrá negociaciones bajo fuego”, al advertir que cualquier diálogo depende de un cese al fuego previo, la retirada de tropas israelíes y el retorno de personas desplazadas. En la misma línea, el legislador de Hezbolá, Ali Fayyad, rechazó conversaciones directas y pidió priorizar esas condiciones.

Melania Trump pide audiencias para víctimas del caso Epstein
- 303 libaneses murieron a causa de los bombardeos israelíes
Tensiones diplomáticas. Estados Unidos prevé acoger la próxima semana un encuentro para abordar negociaciones entre Israel y Líbano, aunque sin fecha definida. Mientras tanto, persisten diferencias sobre el alcance del alto al fuego regional. Israel sostiene que el Líbano no está incluido, mientras que Pakistán, mediador en la tregua con Irán, afirma lo contrario.
En tanto, el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, calificó a Israel como “malvado y una maldición para la humanidad”, al acusarlo de atacar a civiles en Gaza, Irán y Líbano. A su vez, el representante paquistaní ante la ONU, Asim Iftikhar Ahmad, señaló que la inclusión del Líbano en el acuerdo era “clara” y que este punto será abordado en las conversaciones.
Desde Irán, el canciller Abbas Araghchi advirtió que permitir la continuidad de la ofensiva en Líbano sería “una tontería” y sostuvo que un cese al fuego regional aceleraría procesos judiciales internos en Israel.
endurece postura nuclear. Mientras tanto, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohamad Eslami, aseguró que Teherán no detendrá el enriquecimiento de uranio. “Las pretensiones y exigencias de los enemigos para limitar el programa de enriquecimiento de Irán son meros deseos que se irán a la tumba”, declaró, al rechazar las condiciones planteadas por Estados Unidos e Israel.
Las delegaciones de Teherán y Washington tienen previsto iniciar conversaciones en Islamabad tras el alto al fuego de dos semanas, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz. En esa zona, la Guardia Revolucionaria iraní estableció rutas específicas para el tránsito marítimo debido a la presencia de minas y condiciones de seguridad.
El tráfico marítimo en Ormuz se redujo desde el inicio del conflicto, con cientos de buques atrapados en el Golfo Pérsico. Tras la tregua, el tránsito comenzó a reanudarse de forma limitada. Dos petroleros chinos avanzan hacia el estrecho con posibilidad de convertirse en los primeros en cruzar tras el acuerdo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que las conversaciones están supeditadas al cumplimiento del cese al fuego en Líbano. “Detener la guerra en Líbano es una parte inseparable del entendimiento”, declaró, al insistir en que ese punto forma parte del acuerdo planteado por Pakistán.
Republicanos frenan control
Por Redacción
La oposición demócrata fracasó ayer en su intento por impedir que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúe la guerra contra Irán sin autorización del Congreso. La mayoría republicana bloqueó la iniciativa impulsada por el legislador Glenn Ivey, lo que evitó que se sometiera a votación.
El intento ocurre en medio de una tregua de dos semanas entre Washington y Teherán tras la ofensiva del 28 de febrero, ordenada sin aval legislativo. Pese a que la Cámara de Representantes está en receso, los demócratas buscaron forzar el debate sin éxito.
La propuesta apelaba a la Resolución de Poderes de Guerra, una ley de 1973 que limita la facultad presidencial para iniciar hostilidades sin autorización. La norma obliga a informar al Congreso en 48 horas y retirar tropas en 60 días si no hay respaldo.
Sin embargo, ningún mandatario ha reconocido su constitucionalidad y el Tribunal Supremo no se ha pronunciado.
Trump acusa abandono de OTAN
› Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó ayer sus críticas contra la OTAN al afirmar que sus aliados “no entienden nada” si no se les somete a presión. El señalamiento fue difundido en Truth Social, un día después de su reunión en la Casa Blanca con el secretario general del bloque, Mark Rutte.
- El Tip: Donald Trump dijo que Irán hace un “trabajo pésimo” al permitir el paso por el estrecho de Ormuz. “No es el acuerdo que tenemos”.
El magnate cuestionó la falta de respaldo de la alianza en la guerra con Irán y aseguró que la organización “no estuvo ahí” cuando la necesitó, además de anticipar que tampoco lo estará en futuras ocasiones. Sus declaraciones reflejan la creciente tensión con los socios europeos, quienes rechazaron sumarse a una coalición militar para reabrir el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán en respuesta al conflicto con Estados Unidos e Israel. Desde la OTAN, Mark Rutte defendió la actuación de los aliados y sostuvo que “casi sin excepción” están cumpliendo con las solicitudes de Washington, principalmente mediante apoyo logístico y el uso de bases militares. No obstante, reconoció que algunos países reaccionaron con lentitud, en parte porque la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel no fue consultada previamente con el bloque.

El secretario general subrayó que la alianza atraviesa un “cambio profundo” bajo el liderazgo de Donald Trump, con una relación transatlántica que busca dejar atrás una “codependencia poco saludable” para avanzar hacia una asociación más equilibrada.
Las fricciones ocurren pese a que Washington y Teherán acordaron recientemente un cese al fuego de dos semanas, que implicaría la reapertura del estrecho de Ormuz, vía estratégica para el tránsito de petróleo y gas a nivel global.

