El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, reconoció su derrota en las elecciones parlamentarias, después de que los primeros resultados proyectaron un triunfo del partido opositor, Tisza, liderado por Péter Magyar.
Con 55.11 por ciento de los votos contados en las elecciones parlamentarias que se celebraron este domingo en Hungría, se contó un 53.27 por ciento de apoyo para Tisza, una ventaja considerable frente al 38.08 por ciento obtenido por Fidesz, el partido de Víktor Orbán. Un seis por ciento adicional fue obtenido por el partido Movimiento Nuestra Patria.
Estos resultados proyectan que Tisza obtendría 137 de los 199 escaños del Parlamento de Hungría, suficientes para que obtenga la mayoría calificada de dos tercios y, a su vez, forme gobierno con Magyar como primer ministro.
Sondeos en Hungría tras cierre de urnas dan ventaja a Péter Magyar, opositor a Viktor Orbán
De esta forma, se pondría fin a 16 años de gobierno de Orbán, quien lideró una agenda ultraderechista y euroescéptica, basada en estrechas relaciones con Rusia, distanciamiento de la Unión Europea y políticas en contra de la migración y del apoyo a Ucrania.
Previo a estos resultados, cuando el conteo del 37 por ciento de los votos ya daba más de un 50 por ciento de apoyo para el partido opositor, Orbán expresó que los resultados eran “claros” y “dolorosos”.
Por lo anterior, dijo, reconoció y felicitó al partido ganador, si bien dijo ante seguidores que su plataforma política “no se rendirá jamás”.
Así lo expresó también Péter Magyar, quien, tras conocer los resultados preliminares, agradeció al pueblo húngaro por su voto.
“El primer ministro Viktor Orbán acaba de felicitarnos por teléfono por nuestra victoria”, escribió el partido Tisza en redes sociales.
Se espera que los resultados definitivos se den a conocer más tarde este domingo o, incluso, días después, dependiendo de la velocidad del conteo. No obstante, analistas ven difícil un cambio de tendencia.
Así, los resultados de las elecciones parlamentarias de este domingo, que rompieron récord de participación con 79.01 por cierto, representan una derrota histórica para Orbán, quien, desde que llegó al poder en 2010, impulsó una agenda que fue criticada por la comunidad internacional como una basada en el autoritarismo.
Por lo anterior, el líder opositor y presumiblemente futuro primer ministro, Péter Magyar, había asegurado que esta era una elección “entre Este u Oeste; entre propaganda o discurso público honesto”, lo primero en relación al acercamiento de Orbán con Rusia y su rechazo a otros bloques políticos y comerciales de Europa.
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