El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó ayer que la isla enfrenta un momento “absolutamente desafiante”, marcado por “serias amenazas”, entre ellas una posible agresión militar de Estados Unidos.
Durante el acto por el 65 aniversario de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana, el mandatario llamó a la población a mantenerse preparada ante cualquier escenario. “No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, sostuvo.
Asimismo, el escenario político interno ha puesto en el foco a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, quien ha pasado de un perfil discreto como escolta a una figura relevante en medio de la tensión con Washington. Su presunta participación en contactos entre La Habana y autoridades estadounidenses, sin confirmación oficial, genera especulación sobre su influencia en un momento crítico para la isla. Medios internacionales señalan incluso intercambios con el secretario de Estado de EU, Marco Rubio.

Impone Trump alto al fuego de 10 días entre Israel y Líbano
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, creció en el núcleo del poder político cubano, con vínculos familiares directos con Fidel Castro, así como de la élite dirigente. Su aparición en reuniones clave del gobierno con la contraparte estadounidese, fuera de su rol habitual, es interpretada como un indicio de reposicionamiento dentro del sistema.

