El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que las negociaciones con Irán se encuentran en la etapa definitiva y lanzó una nueva advertencia a Teherán: si no acepta un acuerdo de paz en los próximos días, Washington podría reactivar la ofensiva militar suspendida hace seis semanas.
“O alcanzamos un acuerdo o tendremos que tomar medidas desagradables”, afirmó ante periodistas antes de insistir en que su administración impedirá a toda costa que Irán obtenga un arma nuclear. Más tarde, durante un discurso en la Academia de la Guardia Costera, endureció aún más su mensaje al sostener que podría “golpearlos muy duro”, aunque matizó que aún existe margen para resolver la crisis por la vía diplomática.
- El Dato: Miembros de la Guardia Revolucionaria iraní ahora muestran regularmente al público en Teherán cómo manejar fusiles de asalto tipo Kalashnikov.
Las declaraciones reflejan la volatilidad de una negociación estancada desde que Donald Trump suspendió la llamada Operación Furia Épica para facilitar el alto al fuego pactado el 8 de abril. Aunque el cese de hostilidades fue prorrogado sin fecha límite, las conversaciones no han avanzado hacia una segunda ronda formal en Islamabad, mientras ambas partes intercambian mensajes a través de la mediación de Pakistán.
El magnate reveló que estuvo a punto de ordenar bombardeos esta semana, pero desistió tras solicitudes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, que pidieron más tiempo para explorar una salida negociada.
El mandatario también aseguró que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hará “todo” lo que él pida si se reactiva la ofensiva, mientras el Ejército israelí se mantiene en “alerta máxima”.
La respuesta iraní fue inmediata. La Guardia Revolucionaria acusó a Washington de preparar una nueva guerra y advirtió que cualquier agresión provocará represalias que irían más allá de Oriente Medio.
“Si se repite la agresión contra Irán, la guerra regional prometida se extenderá esta vez más allá de la región”, señaló el cuerpo militar en un comunicado.
En tanto, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que los movimientos visibles y encubiertos de Estados Unidos demuestran que mantiene intactos sus planes militares.
- 30 millones de iraníes se han ofrecido como voluntarios
A su vez, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, sostuvo que Irán continúa con la negociación “con seriedad y buena fe”, aunque subrayó que existen “fuertes y razonables sospechas” sobre la conducta de EU y exigió el fin del bloqueo naval que afecta sus puertos.
Teherán presentó esta semana una nueva propuesta que insiste en exigencias ya rechazadas por Washington: compensaciones económicas por daños de guerra, retiro de tropas estadounidenses de la zona, levantamiento de sanciones, liberación de activos congelados y control compartido del estrecho de Ormuz.
Asimismo, Lloyd’s List reportó el tránsito de 54 embarcaciones durante la última semana, casi el doble respecto al periodo previo, aunque la cifra sigue muy por debajo de los 140 barcos diarios que cruzaban antes de la guerra.
Las expectativas de un eventual acuerdo hicieron caer el crudo Brent 4.95 por ciento, hasta 105.76 dólares por barril, reflejando sensibilidad de los mercados a cada declaración.



