Rusia intensificó ayer la presión sobre Telegram al declarar sobre la búsqueda y captura de su fundador, Pável Dúrov, acusado de colaborar con actividades terroristas. La decisión, anunciada por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia, representa un nuevo paso en la estrategia del Kremlin para reforzar el control sobre Internet y las comunicaciones digitales.
Las autoridades aseguran que Telegram no eliminó canales, chats y bots que, según su versión, eran utilizados por agencias de inteligencia ucranianas, así como por organizaciones extremistas y terroristas, para coordinar sabotajes, atentados, asesinatos y fraudes cibernéticos en territorio ruso. También sostienen que esa supuesta omisión provocó víctimas y pérdidas económicas por miles de millones de dólares.
- El Tip: Rusia ha intentado imponer como alternativa un servicio de mensajería nacional, MAX -a imagen y semejanza del chino WeChat-, pero ha fracasado en su intento.
Como parte de la investigación, las autoridades informaron que durante el último año detuvieron a 46 jóvenes rusos presuntamente reclutados mediante el chatbot de citas Daivinchik, también conocido como Leo-Dating, para participar en actos de sabotaje y terrorismo. El Ministerio del Interior añadió que la plataforma estuvo relacionada con más de 24 mil casos de fraude, además de investigaciones por tráfico de armas, narcotráfico y ciberataques.
Las acusaciones surgieron dos días después de que el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, criticó a Telegram por el escaso interés mostrado para dialogar con las autoridades rusas. De acuerdo con el diario Kommersant, un tribunal de Moscú podría ordenar el arresto de Pável Dúrov en ausencia y solicitar su extradición mediante Interpol. Algunos juristas consideran incluso que podría enfrentar una condena a cadena perpetua si es declarado culpable.
- 6,600 mdd, la cifra a la que asciende la fortuna de Dúrov
Abogados del empresario consideran poco probable que Francia o Emiratos Árabes Unidos, países de los que también posee ciudadanía, acepten una eventual solicitud de extradición al estimar que el caso tiene un trasfondo político. Aunque la orden de captura no convierte automáticamente en ilegal el uso de Telegram en Rusia, algunos legisladores plantean que la plataforma podría ser declarada como una organización terrorista.
“La compañía aún tiene posibilidades de trabajar legalmente en Rusia. Son exigencias normales que existen en todo el mundo”, comentó a TASS Andréi Svíntsov, vicepresidente del comité de política informativa de la Duma o cámara de diputados.
Pável Dúrov respondió a las acusaciones con una fotografía publicada en la cuenta oficial de Telegram en la red social X, donde muestra el dedo medio a las autoridades de seguridad rusas. La imagen ya la había utilizado en 2011 durante su enfrentamiento con el Kremlin por el control de VKontakte, la principal red social rusa que fundó junto con su hermano Nikolái.
Ese conflicto dio origen a Telegram, creada en 2013 y que actualmente supera los mil millones de usuarios activos mensuales. La plataforma ha enfrentado críticas en Rusia y en países occidentales por la moderación de contenidos y por negarse en algunos casos a entregar información sobre presuntos infractores.
Las tensiones entre Pável Dúrov y el Kremlin no son nuevas. Rusia intentó bloquear Telegram entre 2018 y 2020 sin éxito y, desde la invasión a Ucrania en 2022, endureció el control sobre Internet y restringió diversas plataformas. El empresario tecnológico, de 41 años y con ciudadanía rusa, francesa, emiratí y de San Cristóbal y Nieves, se ha presentado de forma reiterada como un defensor de la privacidad y la libertad de expresión.



