Las protestas sociales en Europa dejaron cientos de detenidos, enfrentamientos con policías y denuncias por uso excesivo de la fuerza en Alemania, Portugal, Francia y Reino Unido. Las movilizaciones exigieron mejores condiciones educativas, vivienda asequible, justicia social y respuestas al encarecimiento de la vida.
En Alemania, el gobierno advirtió que impondrá sanciones severas por los disturbios del sábado, principalmente en Frankfurt, donde más de 100 policías resultaron heridos y varios comercios fueron dañados.
Las movilizaciones fueron convocadas por Gen Z Regelt (la Generación Z toma el mando) en más de 30 ciudades para reclamar mejoras educativas y medidas contra el coste de la vida.
En Frankfurt, encapuchados dañaron 17 tiendas y saquearon cinco, informó el ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck. La policía desplegó a mil 300 agentes y detuvo a 54 personas de entre 13 y 29 años.
Por su parte, el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, aseguró que los responsables serán llevados ante la justicia. El fiuncionario atribuyó los disturbios a grupos violentos de izquierda y personas de entornos migrantes, aunque no presentó pruebas.
La policía reportó ataques con piedras, botellas y cocteles molotov. En Berlín también hubo lanzamiento de petardos, mientras que en algunas localidades se utilizaron cañones de agua.
La violencia. Mientras que en Lisboa, más de dos mil personas, y en Oporto, alrededor de mil, protestaron contra las cargas policiales que desalojaron campamentos de personas que reclaman soluciones a la crisis de vivienda.
Los operativos, realizados alrededor de las 04:30 horas, dejaron 13 detenidos: seis en Lisboa y siete en Oporto. Los organizadores denunciaron más de 30 heridos en cada ciudad; la policía reportó 13 agentes lesionados.
Los manifestantes señalaron la especulación inmobiliaria y los bajos salarios como obstáculos para acceder a una vivienda. “No es posible pagar una casa ni siquiera trabajando 12 horas al día”, expresó Margarita, una de las participantes.
Amnistía Internacional denunció un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, que provocó lesiones y hospitalizaciones, y pidió garantizar el derecho a manifestarse. Los movimientos sociales exigen más vivienda pública, límites a los alquileres y retirar las reformas al mercado de arrendamiento.
MS arrestos. En Francia, las autoridades reportaron 779 detenidos durante una jornada con 291 concentraciones y 320 mil asistentes, 70 mil de ellos en París. Los organizadores calcularon 500 mil participantes. La Fiscalía parisina abrió una investigación por intento de homicidio contra personas con autoridad pública, tras el lanzamiento de un cóctel molotov contra policías que dejó un agente herido. Estudiantes de secundaria exigieron abolir Parcoursup, el sistema de acceso a la educación superior. También participaron los chalecos amarillos y sindicatos, que protestaron contra el coste de la vida y la violencia policial, y respaldaron la huelga general del 5 de noviembre.
En Londres, la Policía Metropolitana informó de 325 detenidos durante una manifestación en apoyo a Palestine Action, organización ilegal en Reino Unido. De ellos, 320 fueron arrestados por expresar respaldo al grupo mediante pancartas con la frase: “Estoy en contra del genocidio. Apoyo a Palestine Action”.
La protesta fue convocada por Defendamos a Nuestros Jurados frente a la Embajada estadounidense en Londres y el Consulado de Estados Unidos en Edimburgo.