La primera licitación de la Ronda 3 adjudicó este martes 16 de 35 áreas contractuales, las cuales prevén una inversión de 8 mil 600 millones de dólares, así como 86 mil 377 empleos que beneficiarán las zonas que comprenden las cuencas.
El secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, señaló que se otorgó 46 por ciento de las áreas disponibles, un porcentaje muy importante, si se toma en cuenta que las cuencas de Burgos Marino y de Tampico-Misantla-Veracruz, apenas fueron abiertas a la exploración.
En este sentido, Juan Carlos Zepeda, comisionado presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), mencionó que estas dos zonas también tienen un riesgo exploratorio mayor, que genera que no exista mucho apetito por éstas, por lo que el resultado obtenido es muy favorable.
Respecto a ello Pablo Zárate, director de la consultora Pulso Energético, aseguró en entrevista con La Razón que estas dos cuencas, si bien no tuvieron un resultado mejor que lo que se esperaba, en algún momento se irá reduciendo el riesgo, lo que les permitirá volverse más apetitosas para el mercado.
“En las licitaciones petroleras en el mundo, lo que se ve es que las cuencas menos exploradas atraen menos ofertas al principio, pero cuando llegan a una masa crítica, cuando ha habido descubrimientos aledaños, la cuenca se empieza a volver más atractiva. Eso es lo que estamos viendo en la Cuenca del Sureste”, aseguró el analista.
En la Cuenca de Tampico-Misantla-Veracruz, Pemex ganó las áreas 16 y 17 en conjunto con Deutsche Erdoel México y Compañía Española de Petróleos; mientras que el área 18 fue solo con Compañía Española de Petróleos.
En las Cuencas del Sureste, el área 29 se le adjudicó de manera individual mientras que las zonas 32 y 33 se las llevó en grupo con Total E&P México; y la 35 Shell Exploración y Extracción de México.
En este sentido, Carlos Treviño, director general de Pemex, aseguró que estas adjudicaciones contribuirán al cumplimiento de las metas de incorporación de reservas de la empresa planteadas en su Plan de Negocios 2017-2021, al aprovechar los mecanismos y la flexibilidad que provee la Reforma Energética.
“Estos resultados permitirán la consolidación de la posición estratégica de Pemex en aguas someras, donde es líder a nivel mundial. De esta forma se integran capacidades tecnológicas y se comparten riesgos financieros y geológicos con otras petroleras, maximizando así los recursos del país”, señaló.
En general, de las tres zonas petroleras que se licitaron, las Cuencas del Sureste fueron la joya de la corona para esta subasta, luego de que ninguna de las ocho áreas que comprende quedó desierta como pasó con las áreas de Burgos y Tampico-Misantla-Veracruz.
Para este campo se espera que se obtenga aceite ligero, aceite pesado, aceite superligero, gas húmedo, aceite extrapesado y gas seco, además de recursos prospectivos estimados de 192 millones de barriles de petróleo crudo equivalente (bpce), y un volumen remanente de 96 millones de bpce.
En la provincia petrolera de la Cuenca de Burgos se adjudicaron las áreas cinco, 11, 12 y 13. La primera se le otorgó a la española Repsol, con una oferta de 56.27 por ciento de participación para el Estado en la utilidad operativa, así como cero por ciento de inversión adicional, mientras que el segundo lugar fue para Pemex, Producción y Exploración.
La compañía Premier Oil Exploration and Production Mexico se adjudicó las áreas 11 y 13 con una oferta de 29.43 por ciento y 34.73 por ciento, de participación para el Estado en la utilidad operativa.

