Aunos meses de que inicie la revisión formal del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el autotransporte de carga en México alzó la mano para participar activamente en este proceso, con el objetivo de propiciar que se den las condiciones de supervivencia y competitividad del sector.
Augusto Ramos, secretario general y candidato a la presidencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), destacó que hay temas que de no tratarse pueden desencadenar problemas para el sector que representa, por ejemplo, la política arancelaria estadounidense que, además de aumentar la incertidumbre en los tres países, ha provocado un aumento en el costo de los tractocamiones, pero también de los insumos, del traslado de mercancías, y el precio final al consumidor.
- El Dato: Será en julio próximo cuando comience el proceso de revisión del T-MEC, según el Artículo 34.7 del acuerdo comercial.
El representante sectorial reconoció la intención del Gobierno de México de llevar a cabo un diálogo constructivo; sin embargo, sostuvo que esa revisión debe “hacerse con lupa”.

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Explicó que se trata de “punto crítico” lo referente a la Inversión Extranjera y al financiamiento, porque mientras que empresas estadounidenses acceden a tasas de interés inferiores a 6.0 por ciento anual para la adquisición de unidades de carga, en México los costos son superiores.
Y si se permite que las empresas estadounidenses operen “libremente” en el país, con financiamiento bajo y tractocamiones de menor precio, entonces el sector de autotransporte de carga mexicano no podrá competir y en ese sentido, la Canacar “debe vigilar y reforzar que se mantenga la reserva del autotransporte como un sector estratégico de capital mayoritariamente mexicano, conforme a la Ley de Inversión Extranjera”.
Mencionó que se debe evitar la importación de camiones de carga con más de 10 años de antigüedad y que en su mayoría provienen de Estados unidos, los cuales ya no cuentan con las características ni la infraestructura adecuada para brindar el servicio de carga.
“Son unidades que ya agotaron su vida útil en Estados Unidos y aquí se deterioran más rápido por las condiciones de las carreteras y el peso que se les impone”, explicó.
Además, destacó que tras la expulsión de operadores de tractocamiones que realizó Estados Unidos debido a la desaceleración económica, la Canacar debe “actuar rápidamente” para que las personas trabajadoras tengan un equipo competente, cumplir con las reglas de visas tipo B1, y las condiciones para que puedan desempeñar su trabajo entre fronteras.
“Hoy Estados Unidos está regresando operadores porque su economía se desaceleró, pero cuando vuelva a crecer no tendrán mano de obra suficiente y volverán a buscar a México como proveedor”.
Augusto Ramos reiteró que el sector debe participar en las mesas que se harán para la revisión del T-MEC, porque el autotransporte de carga en el país “mueve 101 ramas de la industria mexicana” y cualquier omisión impactará en las empresas transportistas y en las personas trabajadoras.
“El autotransporte mueve 101 ramas de la industria mexicana, pero si no estamos en esas 101 mesas de trabajo, cualquier decisión que se tome puede dejar fuera o afectar directamente a los transportistas que atienden esos sectores”, puntualizó.


