Enero suele ser uno de los meses más complicados para las finanzas personales, ya lo hemos dicho en repetidas ocasiones en este espacio. Y no es para menos, los gastos de la temporada decembrina —regalos, reuniones familiares, viajes, cenas y pagos extraordinarios— dejan a muchas personas con una reducción significativa de su liquidez. A esto se suman compromisos como colegiaturas, servicios, seguros, impuestos o saldos de tarjetas de crédito, lo que obliga a buscar alternativas para obtener dinero inmediato y enfrentar la llamada cuesta de enero.
Una de las opciones más utilizadas en este contexto es el empeño, un mecanismo que permite disponer de efectivo de manera rápida, aunque también implica riesgos si no se utiliza de manera informada.
- 8 Mil 500 casas de empeño están registradas ante Profeco
¿QUÉ ES EL EMPEÑO Y EN QUÉ CONSISTE? El empeño, también conocido como préstamo prendario, es una forma de financiamiento mediante la cual una persona obtiene dinero en efectivo a cambio de dejar un bien material como garantía. A diferencia de otros créditos, no se evalúa el historial crediticio ni se solicitan comprobantes de ingresos, ya que el respaldo del préstamo es la prenda empeñada.

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La casa de empeño realiza un avalúo del objeto y, con base en su valor comercial, ofrece un préstamo que generalmente va de 30 por ciento a 80 por ciento del avalúo. Para recuperar la prenda, la persona debe pagar el monto prestado más los intereses, el costo de almacenaje y el seguro en un plazo previamente establecido. Si no se cumple con el pago o no se solicita un refrendo, el bien puede ponerse a la venta.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en México, esta forma de apalancamiento comenzó a utilizarse de forma más estructurada en el siglo XVIII, cuando comercios aceptaban prendas como garantía de pago. En ese contexto surgió el Nacional Monte de Piedad, y de manera más actual, otras firmas de asistencia privada.
Hoy en día, el empeño ha evolucionado y convive con casas de empeño privadas que operan bajo distintos esquemas de intereses y costos, lo que hace indispensable comparar condiciones antes de tomar una decisión.
PROS DE EMPEÑAR EN ENERO
El empeño puede ser una alternativa útil en situaciones de emergencia por varias razones:
- Permite obtener dinero de forma inmediata, generalmente el mismo día.
- No exige historial crediticio ni trámites complejos.
- El dinero puede destinarse a cualquier necesidad.
- Es una opción legal y regulada si se acude a establecimientos registrados ante Profeco.
- Existe la posibilidad de recuperar la prenda al cumplir con el pago o mediante un refrendo.
- Si la prenda se vende y genera un excedente sobre la deuda total, la persona tiene derecho a reclamar la demasía.
CONTRAS Y RIESGOS
Sin embargo, no todo son ventajas. Entre los principales riesgos se encuentran:
- Altas tasas de interés, que pueden superar el 100% anual.
- Costos adicionales por almacenaje y seguro.
- Riesgo de perder el bien si no se paga.
- El préstamo suele ser menor al valor real del objeto.
- No es una solución financiera de largo plazo y puede agravar problemas de liquidez.
- Empeñar bienes de uso diario o con valor sentimental puede generar un impacto mayor que el beneficio económico.
¿QUÉ TIPO DE BIENES SE PUEDEN EMPEÑAR? Las casas de empeño suelen aceptar objetos en buen estado y con valor comercial, como joyas, relojes finos, autos, cámaras, consolas de videojuegos, computadoras, celulares, electrodomésticos e instrumentos musicales. El monto final dependerá del avalúo y del porcentaje que aplique cada establecimiento.
RECOMENDACIONES ANTES DE EMPEÑAR
La Condusef y la Profeco recomiendan:
- Analizar otras opciones como créditos personales o de nómina.
- Comparar al menos tres casas de empeño.
- Verificar que el establecimiento esté inscrito en el Registro Público de Casas de Empeño de Profeco.
- Revisar cuidadosamente el contrato, el CAT, intereses y plazos.
- Evaluar la capacidad real de pago antes de comprometer ingresos futuros.
- Conservar comprobantes de pago y documentos del contrato.
UNA HERRAMIENTA ÚTIL, SI SE USA CON RESPONSABILIDAD.
El empeño puede ser un alivio temporal para enfrentar la cuesta de enero, pero no es una solución mágica. Utilizarlo de manera informada, comparar opciones y conocer los derechos como persona consumidora puede marcar la diferencia entre superar un apuro financiero o profundizarlo.

