La persistente incertidumbre que se observa en la política comercial actual de México se suma al impacto cada vez menor de los grandes proyectos de infraestructura pública, lo que generó que el Banco Mundial (BM) redujera su expectativa de crecimiento económico del país para 2027, al pasarla de 1.8 a 1.7 por ciento.
De acuerdo con el documento Panorama Económico de América Latina y el Caribe, realizado por el organismo internacional, la nula expansión económica, la cual ha experimentado desde 2024, se puede extender hasta el cierre de este año; sin embargo, estimó que el crecimiento económico de 2026 se mantenga sin cambios en 1.3 por ciento.
- El Dato: El BM sostiene que el crecimiento global avanza, pero a un ritmo insuficiente para detonar una expansión sostenida, lo que pone presión sobre economías como la de México.
Explicó que aunque el ciclo de relajación de la política monetaria debería brindar cierto apoyo a la demanda interna, es probable que sólo compense parcialmente los factores adversos externos, en particular con las revisiones relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que afectan los horizontes de planificación de las empresas.

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No obstante, el organismo insistió en que si bien la relajación monetaria ofrece cierto alivio, las adversidades externas vinculadas a la dinámica arancelaria hacen que las perspectivas a corto plazo sean cautelosas.
Destacó que la confianza del consumidor mostró una tendencia a la baja desde los valores máximos de finales de 2024 durante gran parte de 2025 y el índice registró varias caídas mensuales consecutivas antes y después de un modesto repunte a mediados de 2025.
Explicó que la confianza empresarial muestra un repunte cauteloso en el mejor de los casos y se mantiene cerca, o ligeramente por debajo de los niveles de largo plazo en muchas economías, en consonancia con una inversión moderada y la cautela continua de las empresas en medio de una elevada incertidumbre de política económica y condiciones financieras reales más restrictivas que antes de la pandemia.
De manera general, el organismo sostuvo que la proyección para América Latina y el Caribe es que este año repunte 2.1 por ciento en 2026, por debajo del 2.4 por ciento registrado en 2025.
Esto último, debido a que se percibe un entorno macroeconómico desafiante, en el que los elevados costos de endeudamiento, la débil demanda externa y las presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica frenan la inversión privada y la creación de empleo.
“América Latina y el Caribe cuenta con los activos —y la capacidad de reforma— para lograr mucho más. La ambición central debe ser clara: crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad”, afirmó Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.


