EL BAJO crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) anual, la debilidad de la actividad industrial, la inversión y el consumo y una disminución de los ingresos totales del sector público entre enero y marzo podrían resultar en que las expectativas del sector privado o de los consumidores sean moderadas e incidir en las intenciones de inversión, alertó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
El organismo destacó que el PIB registró una contracción de 0.8 por ciento en comparación con el último trimestre de 2025, el primer resultado negativo en los últimos cinco periodos y a tasa anual sólo creció 0.2 por ciento, lo que “complica seriamente lograr el objetivo de un avance para el año de 2.3 por ciento”; aunado a que y la inversión y el consumo muestran debilidad.

El organismo explicó que para lograr el crecimiento esperado, los tres trimestres siguientes deberían registrar un avance promedio de 1.4 por ciento, “lo que parece complicado dada la débil evolución de los indicadores macroeconómicos”.

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Además, entre enero y marzo, la actividad industrial descendió 0.7 por ciento a tasa trimestral y 1.6 por ciento en su comparación anual, aunque la mayor preocupación se centra en los servicios que han tenido un menor dinamismo relacionado con el consumo y el mercado laboral.
“El reporte de la Secretaría de Hacienda muestra que en el primer trimestre del año los ingresos totales del sector público sumaron 2.2 billones de pesos, lo que significó una disminución anual de 0.7 por ciento en términos reales respecto al mismo periodo del año pasado y fueron 79.5 mil millones de pesos menores a lo programado para ese periodo”, lamentó el CEESP.


