Cumbre Mundial 2026

Turismo mundial le apuesta a innovación

La construcción de cruceros alcanza los 2 mil millones de euros; nuevas tecnologías prometen elevar las ventas y agilizar los viajes, pero obligan a transformar las operaciones

Directivos de GOOGLE y Microsoft discuten sobre el futuro del sector en el Global Summit 2026 del WTTC, ayer en Malta. Foto: Especial|La Razón

En La Valeta, Malta.

El encarecimiento de las inversiones y la acelerada adopción de nuevas tecnologías obligan a la industria turística mundial a replantear la forma en que financia su crecimiento y compite por los viajeros. Mientras construir un crucero puede costar hasta dos mil millones de euros, la Inteligencia Artificial (IA) promete mejorar casi 30 por ciento las tasas de conversión comercial y los sistemas biométricos abren la posibilidad de viajar sin mostrar un pasaporte físico en los próximos cinco años.

Durante la 26 Cumbre Mundial del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), directivos de empresas navieras, tecnológicas y aeroportuarias expusieron que la transformación del sector no sólo dependerá de ampliar su infraestructura, sino de aprovechar mejor las inversiones, reducir los obstáculos que enfrentan los viajeros y adaptar sus servicios a nuevas formas de consumo.

  • El dato: la identidad digital permitirá que aeropuertos y aerolíneas verifiquen a los pasajeros sin solicitar repetidamente documentos físicos, pero se requiere coordinación. 

Pierfrancesco Vago, presidente ejecutivo de la División de Cruceros de MSC Group, advirtió que la inflación y el aumento en los precios de materiales, energía y otros insumos han elevado considerablemente el costo de las embarcaciones, una situación que exige una mayor capacidad financiera a las compañías interesadas en expandirse.

“Con la inflación y el aumento del costo de materiales, energía y otros insumos, los precios han subido. Hoy un crucero convencional puede costar hasta 2 mil millones de euros”, afirmó el directivo.

Vago refirió que diseñar una embarcación requiere alrededor de cinco años, mientras que recuperar una inversión de esa magnitud puede llevar hasta tres décadas.

El directivo explicó además que la presión financiera también ha obligado a anticipar los cambios en las preferencias de los consumidores, pues afirmó que las compañías deben diseñar, actualmente, barcos capaces de mantenerse vigentes dentro de 10 o 15 años, aunque consideró que la limitada capacidad de los astilleros contribuye a mantener un crecimiento gradual de la oferta, en un mercado que todavía tiene posibilidades de expansión.

  • 5 Años de horizonte tardaría en prescindir del pasaporte físico

En contraste con las inversiones de largo plazo que requiere la infraestructura, la Inteligencia Artificial comienza a ofrecer resultados comerciales en periodos más cortos. Durante el panel dedicado a esta tecnología, una representante de Google explicó que las campañas de mercadotecnia impulsadas por IA registran tasas de conversión casi 30 por ciento superiores a las estrategias tradicionales basadas en palabras clave.

La especialista sostuvo que estas herramientas pueden generar resultados prácticamente inmediatos en ingresos, aunque su adopción todavía avanza por debajo de su potencial. Uno de los principales obstáculos es que numerosas empresas turísticas mantienen sistemas tecnológicos antiguos y bases de datos dispersas, lo que dificulta responder a las consultas cada vez más complejas de los consumidores.

Esta transformación también modifica la manera en que los viajeros encuentran y contratan servicios, pues los nuevos asistentes digitales requieren información organizada y confiable para formular recomendaciones. En consecuencia, la competencia entre empresas turísticas comienza a depender no sólo de sus instalaciones o tarifas, sino también de su capacidad para integrarse a los sistemas de IA.

  • 200 Líderes globales asistieron a la Cumbre

La digitalización alcanza igualmente a los aeropuertos. Paul Griffiths, director ejecutivo de Aeropuertos de Dubái, sostuvo que la tecnología necesaria para prescindir de la revisión física de pasaportes ya existe y coincidió con las estimaciones de que estos documentos podrían dejar de ser necesarios para determinados procesos en un horizonte de cinco años.

“Sólo necesitamos saber dos cosas en cada etapa del proceso: ¿soy quien digo ser y debería estar aquí en este momento?”, planteó Griffiths, quien explicó que el reconocimiento facial permitiría verificar la identidad y autorización de los pasajeros sin obligarlos a detenerse repetidamente durante su recorrido.

El directivo aseguró que el principal obstáculo no es tecnológico, sino la falta de coordinación entre gobiernos, aerolíneas, aeropuertos y prestadores de servicios. Como ejemplo de la transformación prevista, destacó que el nuevo aeropuerto de Dubái, cuya entrada en operación se proyecta para 2032, tendrá capacidad para 260 millones de pasajeros y buscará ofrecer una experiencia sin interrupciones.

En Estados Unidos, una representante de Aduanas y Protección Fronteriza informó que desde 2016 se ha confirmado biométricamente la identidad de más de mil millones de viajeros y que se espera avanzar hacia procesos migratorios más ágiles durante los próximos tres a cinco años.

Así, mientras las empresas enfrentan mayores costos para construir y ampliar su infraestructura, las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades para mejorar sus ingresos y aprovechar la capacidad instalada. Sin embargo, los participantes coincidieron en que los beneficios dependerán de la coordinación entre gobiernos y compañías, la modernización de sus sistemas y la protección de los datos personales.