A pesar de que en su gira de fin de semana a Yucatán y Quintana Roo, el Presidente López Obrador negó que el problema del sargazo que llega a las playas de la entidad caribeña que ha ahuyentado al turismo internacional, sobre todo al europeo, sea “gravísimo”, la Red de Monitoreo de Cancún anunció que la próxima semana habrá un arribo de macroalgas procedentes de Jamaica que afectará 260 kilómetros de costa entre Tulum y Xcalak, en la frontera sur con Belice.
Eso, a pesar de que el anterior Gobierno federal invirtió 800 millones de pesos para tratar infructuosamente ese problema el cual, junto con la desaparición del Consejo de Promoción Turística de México ordenada por el Ejecutivo federal para destinar su presupuesto al cuestionado proyecto del Tren Maya, han sido severos reveses para la atracción de visitantes extranjeros a Cancún, Playa del Carmen y Tulum.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Con justos y hasta dramáticos reclamos, familiares de los cientos de miles de personas que han desaparecido en México desde hace varios años, encararon al Presidente López Obrador en el primer informe de avances del relanzamiento del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas en una ceremonia en Palacio Nacional.
Una mujer se arrodilló frente al mandatario para demandarle la búsqueda de su hijo que vivía en Tamaulipas, del que no ha vuelto a saber de él y de paso acusó al gobernador panista de ese estado, Francisco García Cabeza de Vaca, de tenerla amenazada por insistir en su búsqueda y petición que, aseguró, ha sido ignorada.
En otro acto, en la sede de la Suprema Corte de Justicia, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, rechazó que ese organismo haya encubierto los casos de tortura en el caso de los detenidos por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y reveló que la PGR de entonces, obstaculizó las indagatorias.
El ombudsman respondió a los señalamientos de que en la recomendación que emitiera en su momento informó que fueron ocho las personas sometidas a tortura entre las que no incluyó a Carlos Cano, El Pato, que apareció en un video difundido la semana pasada, cuando era sometido a castigo por parte de autoridades en un lugar que después supo que era de la Marina.
También ayer, frente a Palacio Nacional, familiares de elementos de la Policía Federal enviados a la frontera sur para impedir el paso a migrantes, protestaron contra el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, por las expresiones ofensivas contra ellos, tildándolos de “fifís” que quieren seguir siéndolo, por denunciar las pésimas condiciones de alojamiento en los lugares en que cumplen su tarea, exigida por el presidente de EU, Donald Trump.

