PUNTO CIEGO

Ulises para Zacatecas

Daniel Santos Flores. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Daniel Santos Flores. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Especial

En Zacatecas, la sucesión comenzó mucho antes de lo que el propio gobernador esperaba.

Comenzó no en los tiempos legales ni en las fechas oficiales, sino donde de verdad se decide, en el gusto del ciudadano y, con ello, en la mesa donde se cruzan las encuestas.

Es por eso que dentro de la 4T zacatecana, la definición empieza a tomar forma con un dato evidente para todos. La contienda interna se está cerrando en dos perfiles, la senadora Verónica Díaz y el diputado federal Ulises Mejía Haro. Dos nombres que, en teoría, competirán en la encuesta que definirá a quien encabezará la coordinación de los Comités de Defensa de la 4T en Zacatecas.

Dije “en teoría”, porque los números coinciden en lo mismo. Fuentes cercanas al movimiento, tanto en lo local como en lo nacional, señalan que Ulises Mejía Haro se posiciona con una ventaja superior a los 20 puntos respecto a su competidora más cercana, Verónica Díaz. Si esa tendencia se sostiene, y el crecimiento se acentúa, Zacatecas estaría viendo el nacimiento anticipado del candidato de la coalición Morena-PT-PVEM.

Y aquí un dato interesante. Mientras ese duelo se plantea como la gran definición, hay un tercer personaje cuya aspiración parece más un acto de fe que una posibilidad real. Saúl Monreal, hermano del actual gobernador David Monreal, lleva tiempo jugando a que “sí se puede”, pero lo cierto es que su nombre estuvo tachado desde el principio. No por falta de talento, sino por exceso de apellido. La 4T puede perdonar casi todo, desde errores, improvisación, contradicciones, incluso personajes reciclados. Pero en la nueva era del movimiento morenista hay una cosa que hoy no puede tolerarse, y eso es el nepotismo electoral, la herencia del poder como si el estado fuera un bien familiar.

La Presidenta Sheinbaum lo ha dicho con todas sus letras: quien intente heredar el cargo a un familiar “se verá muy mal”. Y ese “muy mal” significa una sola cosa, que no tienes oportunidad si eres familiar directo del saliente. Por eso, aun cuando las reglas legales sobre nepotismo tengan debates de fechas y calendarios, la realidad es una, y el veto es innegable. En ese contexto, Saúl llega a la carrera con una pesada piedra atada a los tobillos.

En cambio, Ulises Mejía Haro juega otra carta. Tiene trayectoria municipal, tiene posicionamiento, y sobre todo tiene algo que en política vale oro, estar en el ánimo del electorado.

Ahora bien, mientras Morena se acomoda, la oposición también empieza a dibujar su tablero. En la alianza PRI-PAN-PRD se asoman perfiles como Miguel Varela, alcalde de Zacatecas capital, o Fito Bonilla. Movimiento Ciudadano, por su parte, podría buscar una figura como el expresidente municipal de Fresnillo, Pepe Haro. Pero siendo serios, en Zacatecas hoy lo decisivo no está en la oposición. Está dentro. Y por eso el mensaje que está mandando Morena es claro y sencillo. La gubernatura se va a decidir por competitividad, no por consanguinidad.

En resumen, Ulises Mejía Haro se perfila como el ungido. Verónica Díaz se mantiene como contendiente visible. Saúl Monreal fue descartado desde el minuto uno, aunque siga caminando como si no lo supiera. Y con esa fotografía, lo que viene ya no es misterio, es trámite. Ulises no sólo será el elegido en la encuesta, será el candidato. Y si no ocurre un terremoto político en el camino, también será el próximo gobernador de Zacatecas.

Reenviado.

“Nada es más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”, escribió Victor Hugo.

En Zacatecas, guste o no, esa idea hoy tiene nombre: empieza con “U” y termina con “lises”.

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