BAJO SOSPECHA

El mundial y el desafío de la seguridad

Bibiana Belsasso. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

México volverá a hacer historia en 2026 al convertirse en el primer país en organizar tres Copas del Mundo, después de los Mundiales de 1970 y 1986.

El primer partido de este Mundial será el 11 de junio de 2026, en el Estadio Azteca de la Ciudad de México.

En territorio mexicano habrá tres sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se disputarán 13 partidos. Será, además, un evento internacional histórico porque, por primera vez, participarán 48 selecciones y se organizará de manera conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá.

México también enfrenta un reto deportivo: pasar de los titulares internacionales, que hablan de un país donde los cárteles de la droga son designados organizaciones terroristas, a ser visto como un gran anfitrión mundialista.

Hay que recuperar el México maravilloso que recibe al visitante con hospitalidad, servicio excepcional y una gastronomía única. El país tiene destinos extraordinarios: las playas de Cancún y Los Cabos, ciudades coloniales como San Miguel de Allende; zonas arqueológicas como Teotihuacán y Chichén Itzá y la vitalidad cultural de la Ciudad de México. Pero para lograrlo, la seguridad debe ser prioridad.

Las fuerzas federales en conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se preparan en el resguardo del magno evento. Un Mundial que será una gran derrama económica y que, sin duda, apoyará a la gente trabajadora de nuestro país.

ESTRATEGIA KUKULKÁN 2026

La Presidenta Claudia Sheinbaum con el general Román Villalvazo, en conferencia, al presentar la estrategia de seguridad del Mundial de Futbol, Plan Kukulkán, el 6 de marzo de 2026. ı Foto: Especial

No está fácil, pero sin duda, en México sabemos organizar eventos magnos. En la propia Ciudad de México se puede albergar el mismo día la Fórmula 1, conciertos en el Palacio de los Deportes, en el Auditorio Nacional y todo de una manera ordenada y segura. Es lo que se espera para el Mundial.

La estrategia de seguridad planeada se llama Kukulkán y fue presentada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Este plan incluye la presencia de casi 100 mil elementos de 20 instancias públicas, las cuales se coordinan para vigilar y detectar actividades delictivas y hasta terroristas. Incluye 20 mil elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Fuerza Aérea; más de 55 mil integrantes de la SSPC y alrededor de 20 mil agentes de seguridad privada.

Todo comenzará en los aeropuertos de las tres ciudades que albergarán algunos de los partidos de la justa deportiva.

Y, sin duda, la tecnología será una gran aliada en el manejo de la seguridad para la justa mundialista. Se instalarán más de tres mil 240 cámaras de circuito cerrado de televisión, que incorporan sistemas de reconocimiento facial, analítica de video, análisis de patrones conductuales y algoritmos de inteligencia artificial.

Desde principios de este año, alrededor de ocho mil efectivos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Fuerza Aérea iniciaron un programa de entrenamiento especializado para atender situaciones extraordinarias. Las capacitaciones se enfocan en la respuesta a ataques de tipo QBRNE (químico, biológico, radiológico, nuclear y explosivos), control de multitudes y medicina táctica, entre otras áreas.

Además, el personal participa en cursos sobre derechos humanos, prevención de la trata de personas, uso legítimo de la fuerza, conforme a la ley, y manejo adecuado de la cadena de custodia.

Es un trabajo enorme el que se tiene que hacer y, además, mantener. México tiene que demostrar que puede brindar seguridad a los turistas y que es un país preparado para ser anfitrión.

Pero también es cierto que estamos en un momento en donde las organizaciones criminales quieren demostrar su poderío. Por eso es importante que la seguridad sea muy estricta.

Además de trabajar en la seguridad de las ciudades donde habrá partidos, también hay que resguardar las fronteras. México debe vigilar sus fronteras con Estados Unidos.

Guadalajara será otro gran reto en temas de seguridad. Jalisco acaba de ser epicentro de una fuerte reacción del crimen organizado tras la caída de Nemesio Oseguera, El Mencho, fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Lo cierto es que en 2025 y principios de 2026, Jalisco, Ciudad de México y Nuevo León se mantienen entre los estados con mayores índices delictivos en materia de homicidios, desapariciones y extorsiones.

Los desafíos existen, pero el trabajo previo de inteligencia para mantener seguro a México durante la sede mundialista se está haciendo por parte de las fuerzas de seguridad.

Cuidar una ciudad ante un evento como una Copa del Mundo exige una estrategia integral de seguridad y organización. Es fundamental reforzar la presencia policial, coordinar a fuerzas federales y locales, y utilizar tecnología como cámaras, centros de monitoreo y control de multitudes.

También se deben proteger aeropuertos, estadios, hoteles y zonas turísticas. La movilidad es clave: transporte eficiente, rutas claras y buena señalización. Además, es indispensable trabajar con hoteles, restaurantes y comercios para garantizar atención de calidad. La prevención, la inteligencia y la coordinación entre autoridades son esenciales para que visitantes y ciudadanos vivan el evento con seguridad y confianza.

Hoy en esos temas centrales se está trabajando diariamente.

México tiene que demostrarle al mundo que, si bien hemos vivido momentos muy complicados en temas de seguridad, podemos ser unos extraordinarios anfitriones para este Mundial que está, ya, a nada de empezar.

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