Con el argumento del “bloqueo” impuesto por Estados Unidos a Cuba, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró que, por razones humanitarias y solidaridad histórica, México seguirá brindando apoyo a la isla y respaldó a su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien reapareció en redes sociales a pedir donativos para el pueblo cubano a través de una cuenta recién autorizada por el SAT, porque “le hiere que busquen exterminar ideales de libertad y defensa de su soberanía”.
Simultáneamente, días después de que el Gobierno de la isla reveló el inicio de un diálogo con el del presidente Donald Trump, grupos de jóvenes atacaron la sede del Partido Comunista en La Habana, en protesta por falta de alimentos, prolongados apagones y falta de transportes, rompieron cristales e incendiaron mobiliario, al tiempo que el presidente de ese país, Miguel Díaz-Canel, justificó el malestar que priva la agravada situación que prevalece hace tiempo.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
La reaparición en redes sociales del expresidente López Obrador al solicitar que se apoye económicamente al pueblo cubano, que desde hace años padece precaria situación, desató oleadas de críticas ciudadanas y defensa de sus seguidores sobre su gestión en el sexenio pasado, justo en momentos en que se alista una nueva iniciativa de reforma electoral rechazada por partidos aliados, y que ahora, como plan B, espera tener su apoyo.
Según aseguran algunos legisladores de Morena, en vez de ser remitida a la Cámara de Diputados, en la que el líder de su bancada, Ricardo Monreal, no logró convencer a los dirigentes y coordinadores del PT y PVEM, ahora se enviará al Senado, en donde más que su colega Ignacio Mier, sería su cuestionado antecesor, Adán Augusto López, quien se encargaría de sacarla adelante.
Siete plantíos de marihuana fueron localizados y quemados por elementos de la Secretaría de Marina en dos municipios de Sinaloa, Elota y Cosalá, mientras los laboratorios en los que se produce fentanilo, principal preocupación y exigencia del Gobierno de EU en que sean destruidos, siguen operando.
Es la insistencia del presidente Donald Trump en ofrecerle apoyo a su homóloga de México, Claudia Sheinbaum, para eliminarlos, a lo que ella se niega y de lo que se enorgullece por razones de soberanía e independencia, con una frontera de más de tres mil kilómetros con su principal socio que le compra casi todo lo que produce y abastece hasta 70 por ciento de gas natural.
Si a eso se agrega el inicio, hoy, y de la discusión de un tratado comercial que entre ambos y cuya continuidad —con Canadá— motivará más presiones del republicano, el panorama se advierte complicado.