México tiene de todo para ser uno de los países más visitados del mundo. Las mejores playas, sitios arqueológicos, cultura y una gran oferta gastronómica, entre muchas otras cosas.
Difícilmente se encuentra la calidez y eficiencia en los servicios turísticos como los tenemos en nuestro país. Pero, además, son millones de familias cuyo sustento viene precisamente del sector turístico, que genera alrededor de 4.5 a 4.8 millones de empleos directos.
Si se suman los empleos indirectos (transporte, alimentos, comercio y servicios), la cifra supera los 10 millones de personas vinculadas al sector.

Arranca ruta legislativa del Plan B
Desde 2018, se le retiró gran parte del presupuesto a la promoción turística en México y las noticias sobre la inseguridad en el país han tenido un impacto fuerte en el turismo.
Se canceló el aeropuerto de Texcoco, dejando el Benito Juárez, que es inoperante para la cantidad de turismo que recibimos.
Luego han venido las amenazas de limitar las estancias de corto plazo y de prohibir los coches por aplicación desde el aeropuerto de la Ciudad de México y otros, para beneficiar a los taxistas.
A pesar de todo esto, México sigue siendo un país muy visitado. México se ha mantenido de forma constante entre los países más visitados del mundo; según la Organización Mundial del Turismo, ha llegado a ocupar lugares dentro del top 10 global en llegada de turistas internacionales.
La derrama económica es igualmente significativa. Datos de la Secretaría de Turismo de México indican que el país capta decenas de miles de millones de dólares anuales por concepto de turismo internacional.
FERIA DEL MEZCAL EN GUERRERO

La realidad es que podríamos estar mucho mejor en este sector. Desde 2018, el presupuesto destinado a la promoción turística fue prácticamente eliminado con la desaparición del Consejo de Promoción Turística de México, organismo encargado de posicionar al país en el extranjero.
De acuerdo con un análisis del Centro de Investigación y Competitividad Turística Anáhuac, esta decisión debilitó la presencia de México en mercados clave frente a competidores como España, Francia o Turquía, que sí mantienen estrategias agresivas de promoción.
A esto se suma la reducción del presupuesto de la Secretaría de Turismo de México en términos reales durante los últimos años, lo que ha limitado campañas, desarrollo de infraestructura y capacitación. En un sector donde la competencia global es feroz, dejar de invertir equivale a perder terreno.
México tiene todo para ser una potencia turística aún mayor: una diversidad cultural única, gastronomía reconocida mundialmente, playas, ciudades coloniales, zonas arqueológicas y una ubicación privilegiada. Pero el potencial por sí solo no basta.
Para atraer más turistas se requiere una estrategia de Estado. Esto implica invertir en promoción internacional, mejorar la seguridad en destinos turísticos, fortalecer la conectividad aérea, elevar la calidad de los servicios y apostar por un turismo sostenible y de alto valor.
El turismo no sólo genera ingresos: distribuye riqueza en comunidades, impulsa el desarrollo regional y proyecta la imagen del país en el mundo. Apostarle al turismo no es un gasto, es una inversión estratégica.
México no puede darse el lujo de descuidar una de sus mayores fortalezas.
Con la Copa Mundial de la FIFA 2026, México espera la llegada de millones de visitantes adicionales, una derrama económica de miles de millones de dólares y una ocupación hotelera casi totalmente llena en ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El reto será garantizar seguridad, movilidad y servicios de calidad, para convertir este evento en una vitrina global que fortalezca la imagen del país y detone inversiones turísticas de largo plazo.
Y no en todo el país, pero sí hay lugares donde se está trabajando para recuperar el turismo, como en Guerrero y Oaxaca.
En unos días, en Acapulco se llevará a cabo la edición 50 del Tianguis Turístico México.
Esto marca el regreso del evento a Acapulco, el lugar donde nació, y que, durante décadas, fue uno de los símbolos más reconocidos del turismo en México.
Este retorno no es sólo simbólico: representa una apuesta por la recuperación y reactivación económica del puerto tras años difíciles.
Que el Tianguis Turístico regrese a Acapulco en su aniversario número 50 es también un mensaje político y económico, México busca reposicionar uno de sus destinos más emblemáticos y demostrar que sigue siendo competitivo en el mercado turístico internacional.
La gobernadora Evelyn Salgado anunció que, durante los días del Tianguis Turístico, se llevará a cabo el Festival del Mezcal Guerrerense 2026, donde se encontrarán más de 20 marcas certificadas de mezcal.
Se busca promover el mezcal de Guerrero, y es que mucha gente no sabe cómo ha crecido la producción y la calidad del mezcal en el estado.
Otro lugar emblemático para el turismo en México es Oaxaca. La gente está volviendo a vacacionar en ese extraordinario lugar.
El pasado fin de semana de puente llegaron miles de turistas nacionales y extranjeros al estado gobernado por Salomón Jara, principalmente a la ciudad de Oaxaca de Juárez, Huatulco y Puerto Escondido.
También en la ciudad de Oaxaca están volviendo a realizarse convenciones muy importantes. Hacer este tipo de eventos es fundamental para reactivar el turismo.
Y es que una convención activa de inmediato la economía de una ciudad: visitantes gastan en hoteles, restaurantes, transporte y servicios. Además, posiciona el destino, atrae futuras visitas e inversiones, generando una derrama económica relevante.
Y es que tanto en Guerrero como en Oaxaca se ha tenido que trabajar y mucho, sobre todo en temas de seguridad, para recuperar el turismo.
Pero si algo queda claro es que el turismo no llega por casualidad ni se mantiene por inercia, se construye todos los días. Y hoy, más que nunca, México necesita garantizar lo más básico: seguridad, servicios de calidad y apoyo para los turistas.

