La situación económica en los Estados Unidos presenta tensiones en varios frentes. Mientras los precios presentan un aumento generalizado por las presiones de los conflictos armados internacionales y la política de aranceles recíprocos, el cierre parcial del gobierno ante el conflicto entre el partido Demócrata y el Republicano en la definición del presupuesto ha puesto en jaque al Departamentode Seguridad Nacional.
Las diferencias en torno al presupuesto para el ICE han tenido como consecuencia que la seguridad aeroportuaria se mostrara como el eslabón más débil. Ante la inminente llegada de las vacaciones de primavera en la que millones de personas se movilizan en el país, la exigencia de que los agentes de seguridad trabajen sin sueldo está causando ya una crisis a nivel nacional. Ya se ven largas filas y se cuestiona la seguridad de estos centros neurálgicos de movilidad para la sociedad norteamericana. Sin embargo, no parece haber un acuerdo a la vista.
Mientras tanto, ajeno a las presiones económicas que impactan la vida del ciudadano común, el secretario de defensa ha pedido al congreso la inusitada cantidad de 200 mil millones de dólares para continuar, y en unas de esas culminar, con la guerra en Irán. Con una retórica chocante llena de bravuconería y cinismo, el secretario justifica que “matar a los malos” tiene ese precio al tiempo que no puede justificar los despilfarros verificados durante su gestión.

Arranca ruta legislativa del Plan B
Máquinas de helados, donas, banquetes con langostas y cangrejos de Alaska, mobiliario de lujo y demás monerías que el macho de machos parece necesitar para paliar su enojo perpetuo a costa del dinero público. Mientras tanto, una guerra que se alarga y que parece servir más a los intereses de Israel que a los de los EU. ¿Será que entraron al conflicto sin saber bien cómo iban a terminarlo? No sería la primera vez en la historia de Norteamérica.
En noviembre vienen las elecciones intermedias. Las grietas en el electorado Republicano empiezan a notarse. Es una guerra que no se percibe como propia.Es una promesa incumplida de no entrar en un conflicto ajeno. Es el precio de la gasolina yendo hacia arriba y los bolsillos encogiéndose ante el costo del día a día. Son los recortes a los apoyos sociales y el aumento del déficit del presupuesto mientras se piden miles de millones para continuar un conflicto que no termina de hacerle sentido al votante. ¿En dónde queda el America first? Los votantes Republicanos tienden a privilegiar la economía dentro de sus consideraciones electorales. En estos momentos, la actual administración no está en sus mejores momentos. ¿Logrará apelar a un sentido de lealtad y patriotismo para no evidenciar en las urnas la deriva que han tomado sus decisiones?

