TEATRO DE SOMBRAS

Fanny del Río y las filósofas mexicanas

Guillermo Hurtado. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Guillermo Hurtado. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

En 2020 apareció, con el sello de la editorial Siglo XXI, el libro de Fanny del Río, Las filósofas tienen la palabra. En ese volumen, Del Río publicó sus entrevistas a diez destacadas filósofas mexicanas: Virginia Aspe, Paulette Dieterlen, Kim Díaz, Maite Ezcurdia, Juliana González, Olbeth Hansberg, María Pía Lara, Fernanda Navarro, Paulina Rivero y Carmen Rovira. El libro tuvo un gran impacto por haber sido un esfuerzo sin precedentes para combatir la invisibilización padecida por las filósofas mexicanas.

Este 2026, Fanny del Río ha publicado Las filósofas tienen la palabra 2, también con el sello de la editorial Siglo XXI. En este caso, las diez filósofas entrevistadas son Ángeles Eraña, Leticia Flores Farfán, Griselda Gutiérrez, Rubí de María Gómez, Antonia González Valerio, Siobhan Guerrero Mc Manus, Maite Muñoz, Silvana Rabinovich, Nora Rabotnikof y Margarita Valdés. De esa manera, se alcanza el número de veinte filósofas entrevistadas, todas ellas muy reconocidas en nuestra comunidad filosófica (por desgracia, cuatro de ellas han fallecido).

Para acompañar al segundo volumen de Las filósofas tienen la palabra en los estantes de las librerías, la editorial Siglo XXI —que ha tenido el buen tino de apostar por este proyecto— ha reimpreso el primer volumen, que ya se había agotado.

Las entrevistadas comparten con Fanny del Río diversos aspectos de sus vidas, lo que hace muy interesante a cada uno de los capítulos, no sólo desde un punto de vista filosófico, sino vital. Fanny del Río tiene el talento de hacer que sus entrevistadas se abran con ella, que le confíen sus sentimientos, sus temores, sus ambiciones. Sin embargo, también comparten con ella sus ideas filosóficas más profundas y rigurosas. Este libro es, antes que nada, un libro de filosofía, de filosofía hablada, vivida, incluso sufrida.

Las filósofas entrevistadas en este segundo libro pertenecen a generaciones, tradiciones y comunidades filosóficas muy diferentes. Sin embargo, tienen cosas en común. En todas ellas se puede encontrar la misma vocación, el mismo ímpetu, la misma sensibilidad, la misma inteligencia. Algunas de ellas han militado dentro del feminismo, pero incluso las que no lo han hecho están muy conscientes de qué significa ser una mujer en la academia y, en particular, en la filosofía, una disciplina que les ha cerrado las puertas o apenas se las ha entreabierto. Me parece que una diferencia entre este volumen y el anterior es que las filósofas entrevistadas se explayan más acerca de las dificultades que enfrentaron para seguir una carrera académica en filosofía, desde la experiencia de la maternidad hasta la de la violencia de género, pero también la timidez y la inseguridad que pueden padecer las mujeres en un entorno tan masculino, no sólo por el porcentaje de integrantes, sino también por las formas del trato, que no pocas veces rayan en la violencia verbal.

El libro de Fanny del Río no sólo nos ofrece un panorama de la filosofía mexicana hecha por mujeres en lo que va del siglo XXI, sino de la filosofía mexicana de ese siglo. Al conocer lo que han hecho las filósofas en ese periodo, conocemos, de primera mano, lo que se ha hecho en la filosofía mexicana durante ese mismo lapso. No hay ningún otro libro parecido que se haya escrito en años recientes, nada que nos dé una idea de cómo se hace la filosofía mexicana en el presente. En ese sentido, la obra de Fanny del Río es una contribución no sólo a la historia de filósofas mexicanas, sino a la historia de la filosofía mexicana en su conjunto.

Lo anterior nos hace reflexionar que no sólo las filósofas mexicanas están invisibilizadas, también lo están los filósofos mexicanos varones. ¿Por quiénes? Por las comunidades filosóficas de las metrópolis, por las instituciones de la cultura nacional y, lo que es peor, por lo propios filósofos mexicanos y filósofas mexicanas, que casi siempre se ignoran entre sí. De esa manera, se puede decir que el libro de Fanny del Río no sólo nos muestra la riqueza de la producción filosófica hecha por las mexicanas, sino la de todos los que la investigan y enseñan en México. Por eso mismo, los que nos dedicamos a la filosofía en este país hemos de estar agradecidos con ella.

Temas: