La inversión fija bruta en instalaciones, maquinaria y equipo puede tener tres destinos: (i) mantener la producción de una planta, reparando o reponiendo la maquinaria y el equipo que deba repararse o reponerse para seguir produciendo; (ii) incrementar la producción de una planta, aumentando la cantidad y/o mejorando la calidad (productividad) de la maquinaria y el equipo con los que opera; (iii) expandir el tamaño de la empresa, adquiriendo una nueva instalación y dotándola de la maquinaria y el equipo necesarios para producir.
Si, a partir de un determinado momento, no hubiera más inversión fija bruta, una vez que las instalaciones, la maquinaria y el equipo que están operando dieran de sí, y todo por servir se acaba, la producción de bienes y servicios se detendría, los empleos se perderían, los ingresos dejarían de generarse, y la debacle sería inevitable. Por eso conviene que las inversiones en instalaciones, maquinaria y equipo crezcan lo más posible, algo que en México no es-
tá sucediendo.

Gotitas y cubetas de chapopote
En términos anuales, en enero, la inversión en instalaciones, maquinaria y equipo decreció 2.2% (un mes antes decreció 1.7% y un año antes 6.6%), con lo cual, en primer lugar, se sumaron 17 meses consecutivos, de septiembre de 2024 a enero de 2026, de crecimiento negativo, 5.43% en promedio mensual (menos 0.7%, el menor, en septiembre de 2024; menos 9.5%, el mayor, en agosto de 2025). En segundo lugar, se rompió una racha de cuatro meses seguidos de decrecimiento cada vez menor: agosto, menos 9.5%; septiembre, menos 8.4%; octubre, menos 5.9%; noviembre, menos 5.7%; diciembre, menos 1.7%; enero, menos 2.2%.
En términos anuales, en enero, la inversión en maquinaria y equipo decreció 8.0% (un mes antes decreció 7.9% y un año antes 3.4%), con lo cual sumamos 14 meses seguidos de crecimiento negativo, 8.01% en promedio mensual (menos 1.0%, el menor, en diciembre de 2024; menos 12.0%, el mayor, en agosto y noviembre de 2025).
En términos anuales, en enero, la inversión en construcción no residencial (fábricas, bodegas, centros comerciales, oficinas, infraestructura de transportes, y todo lo que se necesita para producir, distribuir, ofrecer y vender mercancías), creció 0.0%, con lo cual se rompió una racha de 16 meses consecutivos de crecimiento negativo, 13.7% en promedio mensual (menos 19.3%, el mayor, en agosto de 2025; menos 3.0%, el menor, en diciembre de 2025).
En enero, de la inversión fija bruta total, el 15% fue gubernamental y el 85% privada, misma que depende de la confianza de los empresarios para invertir directamente en México, confianza que, según el indicador de confianza empresarial del Inegi, en escala de cero (total desconfianza), a 100 (confianza total), en enero de 2024 fue de 43.1 puntos; en enero de 2025 de 34.2; en enero de 2026 de 29.1, cada vez más cerca de cero y más lejos de 100, cada vez mayor desconfianza para invertir directamente en el país.
Según la encuesta, de marzo, del Banco de México, a los economistas del sector privado, el 53% considera que, el actual, es un mal momento para invertir directamente, y el 47% no está seguro. Nadie considera que sea un buen momento para hacerlo. Y, con decisiones como la que acaba de tomar la SCJN, en el sentido de que la UIF pueda bloquear cuentas bancarias sin una orden judicial previa, ¡Estado de chueco!, ese mal momento empeorará.

