El lunes 9 de marzo, luego de la tormenta de críticas por la ostentosa celebración de XV años de su hija, una carta atribuida al empresario petrolero Juan Carlos Guerrero García llegó a Claudia Sheinbaum: disculpas por “representar un problema adicional para su gobierno” cuando sólo pretendía celebrar haber salvado su vida y hacer feliz a “Mafer”; agregó un toque de presión emocional apuntando que “estoy seguro de que usted, como madre, puede comprender ese sentimiento mejor que nadie”.
Una semana después, el propietario de Petroservicios Integrales México habría amagado con paralizar la producción de Pemex si continuaban las indagatorias ordenadas desde Palacio Nacional sobre la situación de sus contratos. Sin embargo, ni el lloroso texto ni los amagos atribuidos a Guerrero García sirvieron de mucho: la petrolera inició investigación contra Virginia Guillén Ávalos, madre de la quinceañera y que con un salario de 38 mil pesos mensuales ha comprado al contado casas, terrenos y auto de lujo conforme a un reportaje de El Universal.
Vale mencionar que, en la infructuosa misiva, Guerrero García destacó su humilde cuna, el abandono paterno y el haberse construido por sí mismo, que no es millonario de ocasión, pues lleva 16 años trabajando para la paraestatal… pero omitiendo que sus mayores contratos le cayeron con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y con un coterráneo en Gobernación. Los contratos 641009837 y 641003824 suman poco más de cuatro mil millones de pesos.

Rescate y sobrevivencia admirables
Pese al tono melodramático, Guerrero García habría aprovechado su carta para reclamar la falta de pago y exponer su actitud “solidaria y comprometida” para no paralizar a Pemex a cargo de Víctor Rodríguez en 33,500 barriles de crudo y 450 millones de pies cúbicos de gas diarios… un acto de heroísmo aún con auditorías del SAT y de los órganos de control internos de Pemex.
Presuntamente también se deslindó de sus paisanos políticos: “En particular, es completamente falso que exista relación, vínculo o sociedad alguna con el senador Adán Augusto López, así como con cualquier otro actor político relevante del estado de Tabasco”, habría escrito.
Pero bastó con que vinieran apoyos expresos de la clase política de esa entidad —el gobernador Javier May y su secretario de gobierno, José Ramiro López Obrador— para que el multimillonario se supiera inmune a las tres indagatorias que se le pretendían hacer tanto en la forma (asignación directa), cumplimiento y alianzas corporativas: se sabe fue retador ante los funcionarios de la petrolera al punto de asegurar que podía colapsar la producción pues si la UIF le congelaba sus cuentas, simplemente no pagaría a sus proveedores.
Pero las indagatorias llegaron a su puerta.
AMIIF sin liderazgo, acogida por AMCHAM. La Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Farmacéuticas (AMIIF) patina sin liderazgo claro desde la salida hace casi un año de Larry Rubin, Sin un director general que meta orden —dejaron de manera interina a Karla Báez- la American Chamber of Commerce (AmCham) tuvo que salir al quite y tomó el interlocutor exclusivo de las farmacéuticas estadounidenses ante el sector salud y el Gobierno.
¿A quién le conviene este desorden? Los asociados no estadounidenses de la AMIIF —europeos, japoneses y mexicanos— andan chirriando los dientes pues opinan que “nos dejan de lado mientras AmCham marca pauta ante la Secretaría de Salud”. Obvio, los más molestos son los directivos de las multinacionales europeas.
Pero, ojo: la AmCham, que encabeza Carlos García, tuvo que salir al paso ante la pérdida de liderazgo en la asociación que representa a los laboratorios internacionales y abogar por los suyos (obvio) ante una serie de acciones proteccionistas que cuaja la Comisión de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) para la megalicitación de medicinas y material médico 2027-2028, como la de negar la participación de distribuidores internacionales mientras la comisión, a cargo de Víctor Hugo Borja, hace “tortuguismo estructural” para emitir registros médicos.
Ello no obsta que esta situación fragmenta al gremio y priorizar, el diálogo bilateral cuando había sido multilateral. Por ello, urge que la AMIIF nombre a un nuevo director y ya no deshoje la margarita como ha sucedido bajo la presidencia de Jorge Luis Caridad, también presidente de J&J en México.
Juego desabrido… Estadio a lo grande. El partido México-Portugal dejó un sinsabor a los asistentes por la inexistencia de goles. Pero mientras fluyeron análisis futboleros para un lado o hacia otro, entre el público y los expertos se encontró que uno de los aspectos más valorados de la inauguración del Estadio Banorte-Azteca, fue el espectáculo de medio tiempo: el performance, patrocinado por Grupo Financiero Banorte que encabeza Carlos Hank González, tuvo entre sus varios objetivos probar cómo convivirá el sistema de audio y video con los aficionados.
El éxito fue notable: las luces led de última generación colocadas alrededor de toda la cancha y las pantallas gigantes crearon efectos visuales propios de una experiencia inmersiva; todo esto se complementó con las pulseras, también led, que se dieron a los asistentes para formar banderas tricolores en todas las zonas de butacas del coloso de Santa Úrsula.
El partido nos quedó a deber, pero el juego de luces y sonidos puso la piel de gallina a los más de 84 mil asistentes que corearon el “Cielito lindo” en el estadio que Ollamani, de Emilio Azcárraga, invirtió 3,600 millones de pesos.

