Pantallas, poco o mucho tiempo, enfoque en 10 segundos, distracciones sin límites, sonidos que vienen muy cerca y otros muy lejos.
Nuestra atención se ha dispersado, el pensamiento se ha cuarteado, ya no se sostiene porque creemos ya no tener más tiempo o porque hemos tenido otro estímulo y lo hemos olvidado.
Hemos olvidado a detenernos, no somos capaces de estar desconectados del mundo digital, siempre disponibles para lo efímero y para lo desconocido, mientras que lo real nos agota y nos aburre.

No habrá AcaMoto 2026
Queremos más, no nos basta un paisaje, una sola conversación, una sola pantalla, un mínimo estimulo. Queremos todos y nos creemos capaz de estar y consumir todos.
Esta fotografía circuló por redes sociales señalando a la astronauta Christina Koch de la NASA, quien ha pasado a la historia al ser la primera mujer seleccionada para participar en la misión lunar en el programa Artemis II, sin embargo, es la astronauta Tracy Caldwell Dyson, quien forma parte de misiones espaciales para realizar investigaciones científicas.

La astronauta de la NASA observa con detalle la Tierra desde la cúpula de la Estación Espacial Internacional, es un documento visual histórico, y aunque pareciera actual por el momento que vivimos estos días con el lanzamiento de Artemis II y las impactantes imágenes del sistema solar y de la majestuosa luna, pero es de septiembre de 2010.
Me parece una imagen que nos ofrece una remembranza a lo que éramos, y fuimos sin un mundo digital consumiéndonos a velocidad luz. Sin el acelere y la impetuosa sensación de urgencia.
Detenerte a observar hoy, es como un acto de peligrosidad. ¿Qué dirán? ¿Quién me envió un mensaje? ¿Tendré alguna notificación? ¿Y si me tomo un video mientras me detengo en esta banca mirando como si no supiera que me estoy grabando con mi propio teléfono? ¡Mejor comparto en tiempo real!
Y entonces ya no vimos el atardecer, no vimos a la pareja de jóvenes caminando por el parque, o simplemente se nos olvida el trayecto que recorrimos porque no vimos nada por ir a velocidades extremas de pensamiento acompañados de una pantalla.
Cuando encontré esta foto con el error de confusión de misión espacial, me causó un placer total. Un suspiro de lleno, unas ganas de estar allí observando la inmensidad “surreal” de tener frente a ti a la tierra. El mar, las nubes, la redondez, el horizonte infinito y la quietud de Tracy.
Le invito a mirarla sin distracciones. Comience de izquierda a derecha, la primera ventana, la segunda con la mirada y el cabello flotando de Caldwell, su cuerpo, su postura en descanso y en total encanto, para después bajar la vista a la ventana circular.
Complete de punto a punto el paisaje entero.
Ahora trate de no tomar su celular en 20 minutos, sí, es mucho tiempo. Pero hágalo y comience a observar. Dese tiempo, ¿Por qué no?
Podrá justificar que usted no tiene semejante paisaje para quedar intimidado, pero mire los detalles que lo rodean, las miradas de los desconocidos, los movimientos de los conocidos, cómo vienen vestidos, qué hacen, ese árbol está floreando o está abandonado.
Hay tanto por ver, y si quiere ya que se sienta satisfecho de haber admirado todo su alrededor, fotografíelo, si es que le quita la ansiedad de no tener el teléfono encendido, sino, quédeselo en su memoria.
Vale tanto la pena fotografiar mentalmente y no compartirlo. Créalo.

