Cuando algo va mal en una línea ferroviaria, los trenes son los primeros en “ir con el chisme”, pues reducen su velocidad, impactando inmediatamente los costos operativos y eficiencia para transportar pasajeros y carga: en 2013 el entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México Miguel Mancera en acuerdo con el director del Sistema de Transporte Colectivo Metro Joel Ortega, ordenaron reducir de 85 km por hora a 40 kilómetros la velocidad a la que técnicamente podían correr los trenes de la Línea 12 para luego bajar hasta 35 kilómetros por hora dadas las fallas constructivas estructurales especialmente en el tramo elevado al oriente capitalino y que derivaron en la tragedia de mayo del 2021.
Por su parte, los convoyes Alstom para el Tren Maya se adquirieron para ofrecer un servicio de 140 kilómetros por hora promedio (un promedio que incluye la aceleración de cero en las estaciones, la velocidad máxima en ruta libre, desaceleración y parada a cero nuevamente)…, pero la sección sur del Tramo 5, entre Tulum y el Aeropuerto de Chetumal, el horario comercial verificado es de 72 kilómetros por hora; si se parte de Playa del Carmen (la estación está a 7 kilómetros del punto de playa) hacia ese mismo aeropuerto, la velocidad ofrecida es poco mejor, 74 kilómetros por hora.
Ello significa que los equipos adquiridos a la multinacional francesa que encabeza Martin Sion (la primera compañía que equipó al Metro capitalino) corren a poco más de la mitad de lo que ofreció correr en subasta pública internacional. Tal subutilización ¿tiene por motivo que los trenes de Alstom no cumplen la expectativa mecánica-velocidad adquirida por el Tren Maya; es la infraestructura construida al vapor y a empujones por órdenes de Andrés Manuel López Obrador —a precio alzado a fin de omitir la etapa de estudios y planeación a detalle— o una combinación de todo ello?

No habrá AcaMoto 2026
La evidencia videograbada por el ingeniero Wilberth Esquivel (@Wilcancunmx) en la sección sur del Tramo 5, donde se ubican las estaciones de Tulum y Aeropuerto de Chetumal, muestra que ello se debe al segundo: colocación de zapatas y apuntalamiento con estructuras metálicas de soporte en bajo puente.
Esa “punta del iceberg” explica porque los convoyes pasan en ese punto a mucho menor velocidad respecto a su diseño (160 km por hora) y especificación de compra (140 km por hora): los fallos de infraestructura estarían impactando sobre la superficie de rodamiento balasto, durmientes, rieles- impidiendo mayor rapidez… e impiden el aprovechamiento de los trenes Alstom para elevar la cantidad de itinerarios que atraigan más viajeros e introducir trenes de carga.
¿De qué tamaño es el fallo de infraestructura en esa zona del Tramo 5? Para saberlo se requeriría colocar “testigos físicos” o cualquier instrumento de medición de movimiento de los 7 mil pilotes instalados en ese trayecto. Si resultara que 10% es inestable, son 700 pilotes; y así como en una casa habitada sale tres o cuatro veces más caro una remodelación a fondo, igual sucede con los pilotes que se detecten fallidos junto con su impacto en la superficie de rodamiento.
Y con tales datos obtenidos, la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, a cargo de Andrés Lajous, tendrá que decidir si tiene sentido costo/beneficio reparar a fondo el Tramo 5 del Tren Maya... o mantener la ruta de la Línea 12.
Rafael Marín, delegado del Bienestar en Yucatán. Pues la nueva es que el exdirector de la Agencia de Aduanas de México Rafael Marín Mollinedo, fue nombrado como delegado de la Secretaría del Bienestar en Yucatán y no de Gobernación como inicialmente se informó. El cargo en sí tiene mayor alcance y estructura para revisar el correcto ejercicio de los programas sociales en la entidad a cargo de Joaquín El Guacho Díaz. Se trata de una posición clave dada la vecindad inmediata con Quintana Roo… hacia donde Marín Mollinedo iría desde los viernes para realizar reuniones, asambleas y mítines con habitantes de la entidad caribeña, así como con la estructura de Morena.
Problemas clave como inseguridad (robo, extorsión, narcomenudeo y asesinatos), despojo de tierras y aguas, malversación de fondos públicos e incumplimiento de promesas de campaña en materia de salud, servicios urbanos y protección ambiental son los asuntos que Marín Mollinedo analizará —para desarrollar un plataforma social y política— que lo lleve al registro de aspirantes a la gubernatura por el partido del que es miembro fundador y figurar en la encuesta partidista para elegir candidato(a) hacia las elecciones del 2027.
Hay quienes temen la irrupción de Rafael Marín en el escenario político de Quintana Roo. Y no les faltan motivos: así como actuó contra el huachicol fiscal y el contrabando en Aduanas, también lo haría como gobernador.
Y por primera vez, mecatrónica naval. No, no todos los empleos desaparecerán —como dice Bill Gates— por obra de la Inteligencia Artificial. La Universidad Marítima y Portuaria de México, al mando del capitan Mauricio Cruz Reyes, recién lanzó su convocatoria (desde el 20 de marzo y hasta el 12 de junio próximo) para presentar documentación y realizar el examen de admisión el primer domingo de julio, para que los jóvenes de hasta 25 años puedan ingresar a las tres carreras —bajo la modalidad de internado— que ofrece la institución dependiente de la Subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios que encabeza el Almirante Gerardo de Jesús Toledo.
Y si, a las dos carreras tradicionalmente impartidas (de piloto naval y maquinista naval) se agrega la de ingeniería mecatrónica naval a fin de preparar a profesionales capaces de aplicar y desarrollar soluciones a la nueva era de la navegación inteligente.

