ARQUETIPO FUTBOL

Cantinfleo Tricolor

Daniel Alonso<br>*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.<br>&nbsp;<br>
Daniel Alonso*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.  Foto: larazondemexico

El otro Mundial está en la interacción de pensamientos, tradiciones y la mirada desde otras culturas. En 37 días exactamente, nuestras ciudades sedes compartirán con el planeta lo que significa “ser mexicanos”. Hay un personaje icónico de la cultura popular del mexicano, uno que en diferentes películas retrató fielmente parte de la identidad del ciudadano de pie, aquel que vive el día a día, ya sea un policía, barrendero o un bolerito, que, ante un problema, usaba un lenguaje con ideas que se contradecían y sin ningún tipo de sentido, un enredo lingüístico que permitía al protagonista escapar ileso. Será divertido encontrar las mil maneras de explicar el cantinfleo mexicano.

Más o menos desde esa idea o tal vez con toda la intención de confundirnos para luego no dar ninguna explicación lógica razonable, Javier Aguirre, Duilio Davino y otros más que dicen estar ahí, pero no sabemos si realmente están o no están, armaron una estrategia casi bizarra para la convocatoria de los futbolistas mexicanos que van al Mundial. Es decir, se suponía que previo al inicio de la liguilla, pero al final siempre no, tendríamos los nombres de los jugadores que no podrían participar en la fase final del torneo mexicano pero que, a cambio, les garantizarían ir al Mundial.

Eso sí, los “no nombrados” no significaba del todo que no irían, pero además también llevaron a otros tantos jugadores de los equipos eliminados que entrenan con los que, si van a jugar el Mundial, pero ellos tendrían posibilidades mínimas, prácticamente imposible ser convocados. Con una logística que ni el propio Mario Moreno, el genio detrás de esta manera rebuscada de expresarse, hubiera planeado mejor.

Más allá de los nombres propios, porque también tenemos que reconocer que tampoco hay mucha diferencia de nivel entre los que van y los que se quedan, lo que realmente generó malestar, es la nula planeación y ver como nuevamente se desaprovecha otra oportunidad para una mejor gestión deportiva, porque seamos sinceros esta concentración limitada y saca de la manga, no hará la diferencia; pero lo mejor vino después, cuando desde la Selección Mexicana se han retractado con lo prometido, y la lista final aún está lejos de ser definitiva. Futbolistas como Marcel Ruiz, Diego Lainez o el propio Charly Rodríguez u otro futbolista que hoy disputa la liguilla, aún pueden, con muchísima fe, mantener la velita encendida,

Debo confesar que cuando se anunció oficialmente que México sería la sede del Mundial, tenía la esperanza que el futbol, lo único que parece unir a los mexicanos, sería el motivo perfecto para iniciar una reconstrucción en el deporte y por qué no, en otros aspectos tan peculiares de nuestra cultura mexicana; pero lo que veo es un Estadio Banorte resanado a duras penas, una Ciudad de México de cabeza con pavimentaciones y otras obras de mantenimiento, todo a marchas forzadas, sin planeación (como la lista de Aguirre) ni calidad. Ahora veo, con desilusión y resignación, que ni con lo emocionante que significó ser sede de un Mundial en nuestro país puede cambiar la cosa, todo sigue igual, ahí está el detalle chatos.

Temas: