La mazorca se ha desgranado. El viernes 15 de mayo supimos que se entregaron a la justicia estadounidense el general retirado Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, respectivamente, exsecretarios de Seguridad Pública y de Administración y Finanzas del gobierno sinaloense.
Una bisagra importante en los vínculos con las operaciones de seguridad y dinero del Cártel de Sinaloa y sus cómplices. También anda en negociaciones protectoras en EU el senador morenista Enrique Inzunza, señalado como operador de extorsión y fraude electoral.
Recordemos que, desde el 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de EU, con la DEA, difundió el Indictment que imputó diversos delitos al gobernador morenista en funciones de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros 9 excolaboradores. Con solicitud formal de captura con fines de extradición. El Gobierno mexicano los defendió para ganar tiempo ya perdido, pidió evidencias o pruebas de los supuestos delitos atribuidos a los 10 funcionarios señalados.

• Acamoto: así, sí
Desde el 1 de mayo solicitaron licencia el gobernador Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, Gámez Mendívil, quienes de inmediato fueron sustituidos. Lo mismo ocurrió con la dirigente de Morena, Luisa María Alcalde, a quien EU canceló su visa, y fue sustituida por Ariadna Montiel, exsecretaria del Bienestar.
En paralelo, el Gobierno federal ha buscado construir un caso de juicio político y desaparición de poderes en torno a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, por la participación de agentes de la CIA contra narcodelincuentes y la muerte de dos de ellos. Morena convocó a una marcha en el estado, con poco éxito, donde fueron recibidos acarreados y dirigentes, con mantas que señalaban: “narcogobierno” y “los criminales están en Morena”, con fotografías de las presidentas de la República y de Morena.
Las mañaneras no alcanzan para defender a Rubén Rocha y a sus excolaboradores imputados. Aún resuenan las palabras de Palacio Nacional, “si cae uno, caen todos”. Ya se entregaron dos a la justicia de EU, y otros dos han caído de sus cargos de gobernador y senador. Las miradas viajan muy rápido hacia Palenque.
Asimismo, tanto Pete Hegseth y Terrance Cole, secretario de Guerra y director de la DEA, respectivamente, señalaron que “Rocha es sólo el comienzo”, “no nos detendremos”; “esto es el inicio de lo que viene”, “altos mandos del gobierno mexicano llevan años en la cama con los narcos”.
Así, el horizonte inmediato es adverso al gobierno de Claudia Sheinbaum y la clase política de Morena. Resuenan nombres de gobernadores, legisladores, funcionarios del gabinete, familiares y amigos del expresidente López Obrador, señalados por EU como corruptos narcopolíticos. Mientras la recién gobernadora sinaloense abre un frente culposo contra el Ejército e inicia un conflicto entre la Defensa y el Gobierno.
La mazorca del poder se desgrana, Sinaloa y Chihuahua son botones de muestra. La detención en Argentina del contraalmirante Farías, con extradición a EU, expondrá la red del huachicol fiscal; mientras cambia la dirección de Pemex. Las comunidades indígenas guerrerenses son despojadas de todo, claman seguridad a Trump. ¿Quiénes caerán en los próximos días?

Los 10 y lo que se viene

