Para entender la realidad económica no basta con presentar un dato, por ejemplo: en febrero, en términos anuales, el consumo privado creció 0.9%, o, en términos mensuales, decreció 0.5%. Primera pregunta, ese crecimiento anual, ¿fue mucho o poco, y comparado con qué? Segunda, ese decrecimiento mensual, ¿fue poco o mucho, y en comparación con qué?
Para entender la realidad económica no es suficiente presentar, de manera aislada, una cifra. Hace falta comparar, ya sea con el mismo periodo del año anterior, ya con el período inmediatamente anterior (periodo que puede ser un mes, un bimestre, un trimestre, un semestre, etc.). Lo interesante es que, en muchos casos, dependiendo de la comparación, el resultado puede ser bueno o malo, tal y como sucede, con información a febrero, con el consumo privado, que es la compra de bienes y servicios de parte de las familias residentes en el país, excluyendo la adquisición de bienes inmuebles y objetos lujosos, información del Inegi.
Comparación con el mismo mes del año anterior. En términos anuales, en febrero de 2025, el consumo privado decreció 1.0%. Un año después, en febrero de 2026, creció 0.9%. Se pasó de decrecimiento a crecimiento. Bien.
Comparación con el mes anterior. En términos anuales, en enero de 2026, el consumo privado creció 2.5%. Un mes después, en febrero, creció 0.9%. Menor crecimiento. Mal.
Comparación con el mismo bimestre del año anterior. En términos anuales, en el primer bimestre de 2025, el consumo privado decreció, en promedio mensual, 1.1%. Un año después, en el primer bimestre de 2026, creció, en promedio mensual, 1.7%. Se pasó de decrecimiento a crecimiento. Bien.
Comparación con el bimestre anterior. En términos anuales, en el último bimestre de 2025, el consumo privado creció, en promedio mensual, 4.1%. Un bimestre después, en el primero de 2026, creció 1.7%. Menor crecimiento. Mal.
Comparación con el mismo mes del año anterior. En términos mensuales, en febrero de 2025, el consumo privado decreció 1.1%. Un año después, en febrero de 2026, decreció 0.5%. Se pasó de crecimiento a decrecimiento. Mal.
Comparación con el mes anterior. En términos mensuales, en enero de 2026, el consumo privado decreció 1.6%. Un mes después, en febrero, decreció 0.5%. Menor decrecimiento. Bien.
Comparación con el mismo bimestre del año anterior. En términos mensuales, en el primer bimestre de 2025, el consumo privado creció, en promedio mensual, 1.1%. Un año después, en el primer bimestre de 2026, decreció, en promedio mensual, 1.1%. Se pasó de crecimiento a decrecimiento. Mal.
Comparación con el bimestre anterior. En términos mensuales, en el último bimestre de 2025, el consumo privado creció, en promedio mensual, 0.15%. Un bimestre después, en el primero de 2026, decreció 1.05%. Se pasó de crecimiento a decrecimiento. Mal.
Ocho comparaciones, en tres, el 37.5%, el resultado fue bueno y en cinco, el 62.5%, malo. Tomando en cuenta lo anterior, ¿cuál es la respuesta correcta a la pregunta, ¿cómo nos fue, en febrero, en materia de consumo privado? ¿Cuál de todas las comparaciones hay que elegir para responder lo mejor posible, para tener la mejor imagen? La comparación, en términos mensuales, de febrero con enero. Lo bueno: se pasó de decrecer 1.6% a decrecer solamente 0.5%. Lo malo: en ambos meses hubo decrecimiento.
El costoso fracaso de la reforma judicial
