Ayer corrió la versión de que Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía de Sinaloa —otro de los diez acusados por la Justicia de Estados Unidos de tener vínculos con el crimen organizado— se habría entregado a autoridades del país vecino. Sin embargo, fuentes federales señalan que el exfuncionario se encuentra en su casa en Sinaloa y pronto aparecería para declarar al respecto. Esta misma semana, tras comparecer ante la Fiscalía General de la República, Almanza Avilés declaró a los medios: “No tengo por qué irme a entregar… Los invito a que investiguen bien, pertenecí a una institución y todo el tiempo mi trabajo lo hice con rectitud, todo el tiempo apegado a la legalidad”. A pregunta de los reporteros, respondió: “No serviría ni de testigo protegido, ni de testigo colaborador porque nunca he pertenecido a ningún grupo delictivo, toda mi vida, 31 años y seis meses, fui policía investigador, le doy la cara al que sea y donde sea”.
• Ratifican calificación a Pemex
Buena noticia para Petróleos Mexicanos, nos comentan, el que la agencia R&I le ratificara la calificación en BBB+, con perspectiva estable. El anuncio es relevante para la petrolera, pero también para las políticas financiera, presupuestal y energética del país. “La calificación se mantiene alineada con la de México, considerando el papel estratégico de Pemex dentro de la política energética nacional, su relevancia para la actividad económica del país y el apoyo financiero directo e indirecto que recibe del Gobierno federal”, han referido la Secretaría de Energía y la propia paraestatal. Se ha informado que R&I destacó que Pemex continúa desempeñando una función central para asegurar el suministro estable de combustibles y otros energéticos en México, así como su contribución fiscal al Gobierno federal. Y que mantiene la capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras. Rating and Investment Information, Inc. es la principal agencia japonesa de calificación crediticia.
Cual pedido vía aplicación, nos hacen ver, congresos estatales afines a la 4T operaron la validación de la reforma constitucional que recién se aprobó en el Congreso, con la que se agrega la injerencia extranjera como causal de anulación de una elección. Y es que apenas la mañana de ayer la reforma fue aprobada por el Senado, tras haber hecho lo propio un día antes la Cámara de Diputados. Y resulta que ayer mismo, poquito más de diez horas después de que se diera ese aval, ya 17 legislaturas estatales habían dado su respectivo arropo a la enmienda, con lo cual se cumple lo establecido en la Carta Magna. Ya sólo queda que se haga la declaratoria correspondiente de constitucionalidad, lo que ocurriría el lunes próximo, y ésta sea enviada al Ejecutivo para su respectiva publicación en el Diario Oficial de la Federación, lo cual se dará inmediatamente después. Por lo pronto, nos comentan, ha quedado claro nuevamente que la maquinaria de la 4T para reformar la Constitución de la 4T funciona con bastante eficiencia.
Y lo que está llamando la atención es el tiempo que el senador morenista Enrique Inzunza —quien es reclamado por la Justicia del Estados Unidos que lo señala de tener ligas con el Cartel de Sinaloa— estuvo realmente separado de su escaño. Y es que el jueves solicitó licencia a la Mesa Directiva de la Cámara alta, y hasta lo relevó y votó su suplente, pero resulta que ayer mismo, poco antes de las 3 de la mañana, a través de otro oficio se apuró a dar cuenta de que volvía a sus funciones. Nos dicen que fueron sólo 10 horas con 38 minutos las que Inzunza estuvo sin fuero, dando cuenta de que su licencia era sólo era una medida de contención momentánea de crisis y no una intención de enfrentar acusaciones sin afectar a su partido. Y por cierto, no es el único asunto relacionado con el legislador sinaloense el que tiene las miradas encima: también lo es el hecho de que el jueves por la mañana aseguró encontrarse en la CDMX, siguiendo el periodo extraordinario del Senado, pero en la noche fue captado en la celebración de una graduación en Culiacán. Nos dicen que la próxima vez que reporte sus ubicaciones habrá quien no le crea. Uf.
Con la noticia, no tan buena, de que la próxima semana los capitalinos padecerán las movilizaciones de la CNTE. Es sabido que esta semana los maestros ya dieron una probadita de sus capacidades para desquiciar el tránsito y afectar en general la movilidad, aunque resulta que esta exhibición fue cortesía sólo de los profesores de la Sección 22. La movilización de ésta y otras secciones relevantes de la Coordinadora en realidad tendrá lugar a partir del lunes y es muy probable que estén subidas de intensidad. “No queremos cuestionamientos de los medios de comunicación de que si vamos a estar aquí el primero de junio, ¡es claro que vamos a estar aquí el primero de junio! Es claro que hay demandas centrales a nivel nacional y que esto es por una jubilación digna”, refirió ayer Yenny Aracely Pérez, dirigente de la 22, tras una reunión con funcionarios del Gobierno, en la que, dicen, no hubo acuerdos. Nos piden no perder de vista los amagos de que, ahora reforzados con otros contingentes, los docentes buscarán tomar el Zócalo, donde la FIFA tiene previsto llevar a cabo un Fan Fest. Y ante ello no queda otra que aplicar aquella de “¡agárrense!”.
Por cierto que el procesamiento del caso Sinaloa por parte de la justicia de Estados Unidos también sigue su curso y se acaba de conocer que Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de la entidad y quien se entregó el 11 de mayo pasado a las autoridades del país vecino, deberá acudir ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York. Se ha informado que, por lo pronto, no será para que declare sobre los delitos que le imputan—conspiración para importar narcóticos, posesión de armamento y conspiración para poseer armamento— sino para ser presentado ante la jueza Katherine Polk. Antes ya tuvo una comparecencia en la que le leyeron los cargos en su contra en la que se declaró no culpable. Se ha conocido que el exmando policiaco ha comenzado un proceso de diálogo con la autoridad antes de un juicio formal por lo que este último, incluso, podría no llevarse a cabo. Como sea pendientes.
Reformas a la orilla
